Tuvieron que pasar seis años para que guardaparques de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) del Parque Nacional Volcán Isluga, en la Región de Tarapacá, pudieran volver a observar a una de las especies más amenazadas de la fauna silvestre: el gato andino.
El hito en conservación se logró gracias a la instalación de cámaras trampa como parte de una estrategia de monitoreo sistemática desarrollada desde 2023 por Conaf. Cabe destacar que esta especie es uno de los felinos más esquivos del mundo.
Las imágenes captadas son el reflejo de que los esfuerzos por mantener las acciones de monitoreo dan resultado y que el ecosistema del parque se encuentra en condiciones óptimas.
Así lo explica Natalia Ortega, directora regional de Conaf: “Estos registros son fundamentales porque relevan la importancia de seguir fortaleciendo las acciones de monitoreo y orientar el trabajo de conservación que se desarrolla en el parque. Esto también nos confirma que los ecosistemas altoandinos del parque continúan ofreciendo condiciones favorables para especies altamente sensibles como el gato andino”.
¿Qué rol cumple el gato andino en el Parque Nacional Volcán Isluga?
Según indica Ángela Troncoso, administradora del Parque Nacional Volcán Isluga, el gato andino cumple su función de depredador de vertebrados pequeños "contribuyendo al equilibrio de las comunidades altoandinas".
Además, su presencia es un indicador "del buen estado de salud de los ecosistemas donde habita”, considerando también que es una de las especies con menor densidad poblacional a nivel país.