Enero es para muchos el mes para no comer ningún producto proveniente de animales, a raíz de la campaña Enero Vegano o Veganuary que se ha popularizado en el mundo para incentivar el veganismo. La versión de este año, recién terminada, vuelve a dejar de manifiesto el papel que está jugando el país para promover la comida basada en plantas en Sudamérica.
Según los datos de Veganuary, este año participaron más de 100 empresas de Latinoamérica, y 51% de ellas fueron chilenas, liderando el país la participación en la campaña, seguido de Perú y México. En Chile, marcas masivas como Tommy Beans, Melt Pisas y Quillayes fueron parte visibilizando sus productos veganos u ofreciendo promociones durante enero.
Además, Santiago de Chile es la segunda ciudad de la región con más restaurantes veganos, según el catastro que realiza Veganuary junto a Happy Cow. Sao Paulo domina con 785 opciones, seguida de Santiago de Chile con 650 y Buenos Aires con 561. Entre 2023 y 2025, la oferta vegana en Santiago aumentó 44%.
La cantidad de propuestas veganas en la ciudad sorprendió a la CEO de Veganuary, Wendy Matthews, en su visita a Chile durante 2025, tanto por los restaurantes 100% veganos como por la cantidad de platos veganos en distintos locales, y también en supermercados. “Marcas grandes y reconocidas como Jumbo, Dunkin o Papa John’s se han unido a la campaña en Chile”, recuerda.
Este impulso no se ve solo en Santiago. “Otras ciudades del país como Viña del Mar y Constitución se han sumado a la campaña Veganuary como parte de sus esfuerzos ambientales, e incluso funcionarios públicos han elegido participar. Es una clara señar de que las instituciones reconocen el rol que juegan las elecciones de comida en la acción climática”, sostiene.
Para Matthews, elegir comida basada en plantas es una de las herramientas más poderosas de la ciudadanía para responder a la crisis climática. “No importa cómo lo midas, ya sea por peso, proteína o calorías, la comida plant based tiende a tener una menor huella de carbono comparado con la carne y los lácteos”.
El momentum que está adquiriendo la comida vegana en el mundo también ha servido de impulso para generar cadenas de valor más sustentables y eficientes en el uso de recursos, en los proveedores de proteína vegana, según explica la directora ejecutiva.