Fortalecimiento de la educación pública y ajustes a los SLEP
-¿En qué consiste el proyecto de fortalecimiento de la educación pública aprobado esta semana y cómo lo proyecta con el nuevo gobierno?
El proceso de discusión desde que se comenzó a implementar la educación pública en 2018 ha generado una serie de reflexiones y recomendaciones. Actuales miembros de la Comisión de Evaluación de la Educación Pública serán futuros subsecretarios del próximo gobierno, me refiero a Daniel Rodríguez, que será subsecretario de Educación, y a Fernando Peña, que va a ser subsecretario de Educación Superior. Ambos son miembros del Consejo de Evaluación desde el principio.
Tomamos todas esas recomendaciones de la academia, de la Universidad Católica, de la Universidad de Chile, y las traducimos en este proyecto de ley para ir ajustando las clavijas de la implementación de la educación pública. Algunas decisiones las pudimos hacer administrativamente, sin ley. Por ejemplo, la ampliación del tiempo entre la creación del Servicio Local y el traspaso, o cambiar el calendario para extender este proceso hasta el año 2029.
La ley se hace cargo sobre todo del proceso de transición, porque gran parte de los problemas que heredan los SLEP son problemas de funcionamiento de las municipalidades antes del traspaso. Por ejemplo, el endeudamiento financiero viene asociado a problemas que tenían las municipalidades.
La ley crea el cambio del sistema de financiamiento del sector de educación infantil vía transferencia de fondos, que es la mayor parte del sistema parvulario, pero que recibe menos plata que el resto. Esto es el primer paso para avanzar en el cambio del sistema de financiamiento, y va a estar en el centro de la política educativa.
-¿Usted proyecta que este sistema seguirá perfeccionándose en el tiempo?
La política pública de esta envergadura tiene que estar siendo monitoreada permanentemente. Lo más probable es que una vez que concluyamos esta reforma a la reforma original, en un par de años más va a haber que hacer una nueva reforma. Vamos descubriendo cosas nuevas. Buena parte del camino que se está recorriendo es un camino que no se ha hecho en democracia. La municipalización se hizo en dictadura, sin evaluación externa, sin opinión pública, sin oposición.
Hoy lo estamos haciendo en democracia, tiene más complejidades. Los resultados que están teniendo los servicios locales son positivos, eso es lo que está mostrando la evidencia. Es necesario que institucionalmente vayamos ajustando y mejorando, porque lo peor que puede hacer un gobierno es enamorarse de las políticas públicas.
Resultados de los SLEP y críticas por polémicas
-Los resultados muestran que los estudiantes de los SLEP tienen mejores resultados en la PAES. Sin embargo, en la prensa trascienden las polémicas. ¿Falta estrategia comunicacional?
Uno no puede endosarle aún a los servicios locales ni cosas buenas ni malas a propósito de resultados como la prueba de acceso a la educación superior. La PAES no mide aprendizaje como el SIMCE, busca aproximar eventuales comportamientos futuros. Además, no es universal, hay un proceso de autoselección.
Lo que uno puede observar es que los servicios locales están produciendo la tendencia inercial de mejora del sistema educativo. Si el sistema está subiendo 10 puntos en los últimos 12 años en el SIMCE cuarto básico, los servicios locales están subiendo a un ritmo más acelerado: 13, 14, 17 puntos. Para que tengan una idea, un crecimiento estadísticamente significativo está en el orden de los 5 puntos. Están subiendo a 10, 11, 12, 13 puntos. Es mucho.
Y eso coincide con que los servicios locales están aumentando más rápido que el resto, aunque no estén más arriba porque se han instalado en lugares más deprimidos históricamente. Los servicios locales tienen más concentración de estudiantes vulnerables que el resto del sistema municipal. Es muy significativo que teniendo más estudiantes pobres, su ritmo de crecimiento sea más rápido.
-Se lo pregunto porque trascienden polémicas como la reciente desvinculación del director del SLEP Atacama, que hizo una fiesta lujosa en el aniversario número cinco del servicio...
Hay una instalación interesada de una visión sobre la reforma educacional. La derecha, la actual oposición, el próximo oficialismo, ha buscado desde el día uno tener una actitud de revancha de la reforma impulsada en el gobierno de Michelle Bachelet, sin comprender que esa tensión permanente solo estresa al sistema y lo daña.
Se intenta convertir una realidad puntual, como la de Atacama, en la constante del sistema completo. Hoy tenemos más del 50% de los servicios locales instalados, que se han instalado básicamente en los últimos dos años. En mi periodo como ministro se han instalado 25 servicios locales. La mayor parte de los territorios donde han habido problemas graves fueron los de la primera cohorte, los primeros 11 servicios locales, sin tener a la vista estos mejoramientos que estamos haciendo hoy.
Lo que uno ve es que el sistema municipal se está cayendo a pedazos, financieramente sobre todo. Por tanto no tiene mucho espacio de reacción. Solo hay espacio para la renovación.
Foto: El Desconcierto
Nueva ministra y el futuro del FES
-María Paz Arzola, su sucesora, ha sido crítica. Ha dicho que las autoridades centrales de educación -es decir, usted- llegaban tarde a las necesidades de la ciudadanía. ¿Qué piensa sobre su nombramiento y lo que plantea?
No es mucho lo que puedo opinar respecto al nombramiento, es una decisión privativa del presidente de la República. Es alguien que tiene una aproximación especial al mundo educativo desde su rol de investigadora de Libertad y Desarrollo. Ella plantea una crítica que me parece razonable, y esperemos que le pueda llegar más a tiempo a los problemas. Y le vamos a dar la bienvenida el 11 de marzo a esta realidad que es el Ministerio de Educación.
-¿Le preocupa que proyectos emblemáticos, como terminar con el CAE, queden durmiendo en el Congreso, entendiendo que ella ha dicho que es una "amenaza fiscal"?
Yo tengo la certeza de que no tiene riesgo fiscal. El CAE es más caro que el FES. Esa es una realidad. Hay un reconocimiento explícito de muchos actores, incluyendo la misma próxima ministra, de que las propuestas que hemos hecho como ejecutivo para modificar el proyecto de ley original están en la dirección correcta.
Han salido personas como Carlos Peña, que son indesmentibles, entre otros, a señalar esto, y no son personas oficialistas. Entonces la pregunta es: ¿por qué no se avanza en aprobar un proyecto de ley que sea mejor, socialmente, para las personas que tienen una tremenda deuda, y también fiscalmente?
Chile necesita resolver el problema del gasto público en educación. Estoy viendo mucha plata de educación superior, buena parte de ella, un billón de pesos al año, en el CAE, y necesitamos propender a la escolaridad infantil. La pregunta es: ¿de dónde salen los recursos? Chile gasta el 20% de su presupuesto en educación. ¿Espacio para aumentar mucho más? No tenemos.
La gran reforma estructural que permite una mayor eficiencia es terminar con el CAE y construir un nuevo instrumento de financiamiento. Nosotros tenemos la propuesta del FES, que ha logrado un apoyo transversal, incluso en la oposición, con los cambios que ya hemos hecho circular. Estoy esperando la respuesta formal de los senadores de oposición a las indicaciones que les hicimos llegar hace varias semanas.
-Se habla de eliminar becas para generar un fondo robusto. ¿Le parece positivo eliminar becas? ¿No cree que debilita el mérito de estudiantes esforzados?
Nosotros planteamos la reorganización de las becas. En la respuesta que hicimos hace una semana, dijimos que vamos a mantener un conjunto de becas, como la beca de excelencia académica, que apunta al mérito, o la beca de pedagogía, que también apunta a premiar los buenos puntajes de estudiantes que deciden estudiar pedagogía.
Tenemos un sistema diverso, con instituciones públicas y privadas. Muchas pertenecen al sistema de admisión que gestiona la PAES como instrumento de selección, donde están las universidades más exigentes, en un sistema que tiene una larga trayectoria evaluativa. Firmamos un acuerdo con España para reconocer nuestras pruebas de admisión, de modo que un estudiante con la PAES pueda acceder a universidades en España. Un país como España consideró que nuestro sistema educativo es suficientemente robusto.
Un buen estudiante va a acceder a una buena universidad. Un buen estudiante con buen puntaje va a acceder a la Universidad Católica o a la Universidad de Chile en primer lugar. Eso va a seguir siendo así.
Foto: El Desconcierto
Cambios al SAE: de aleatorio a determinista
-¿Puede explicar los cambios en el SAE, desde lo aleatorio a lo determinista y el regreso del sistema aleatorio para 2027?
La discusión presupuestaria del año 2024 indicó que nos comprometíamos a desarrollar un estudio técnico para hacer recomendaciones de cambio a la ley de admisión del SAE. Al mismo tiempo, quedaba suspendida la aplicación del instrumento aleatorio en el proceso de admisión escolar 2026.
Trabajamos con el Centro de Modelamiento Matemático para pasar de un modelo aleatorio a un modelo no aleatorio. Este busca identificar elementos constantes que no cambian nunca, para determinar quién es prioritario para ingresar a un colegio.
Esto no ocurre en un porcentaje importante. Solo se aplica ese instrumento de selección cuando hay más estudiantes que cupos disponibles, y luego de haber aplicado los distintos criterios de ser hijo o hija de funcionario del colegio, ser hermano de un estudiante, etcétera. Para el proceso 2027, se vuelve al instrumento original.
Habiendo sido María Paz Arzola parte del consejo que hizo las recomendaciones de cambio al SAE, nosotros hicimos todo un proceso de negociación en el Parlamento a partir de lo que nos entregó ese equipo técnico. Logramos un apoyo transversal, aprobación unánime en las comisiones de Educación de la Cámara y el Senado. Fuimos a la sala, la UDI devolvió el proyecto a comisión, volvimos a discutirlo, construimos un acuerdo, se fue nuevamente a la sala y de ahí no se movió.
Lo que yo interpreto políticamente es que la UDI le quitó el piso al presidente de la comisión. Lo que uno espera es que a partir de eso se pueda seguir avanzando porque me parece relevante avanzar en la discusión sobre la excelencia educativa, que tenga un espacio en la diversidad de proyectos educativos.
-¿Qué opinión le merece la selección en los liceos emblemáticos?
El proyecto de ley que nosotros presentamos consideraba a los liceos de maestros y bicentenario como parte de la red de establecimientos orientados a las altas exigencias. Cuando digo altas exigencias, vamos más allá de las notas. Discutimos que las notas dependen de algo, pero también es importante el comportamiento, los aspectos de convivencia escolar y la asistencia, en un momento en que necesitamos que los niños vayan más a clase.
Convivencia, asistencia y resultados eran una combinación de elementos para determinar lo que íbamos a considerar el mérito para acceder a un establecimiento de alta exigencia. Espero que eso pueda avanzar sin que distorsionemos el principio de no selección y de no discriminación arbitraria.
Evaluación del gobierno y traspaso
-¿Cuál es su evaluación general de estos cuatro años, considerando el cambio tan abrupto que tendremos a partir de marzo con un nuevo gobierno?
Fue un gobierno de emergencia. El verdadero gobierno de emergencia fue el gobierno del presidente Boric, que asumió su gestión post pandemia con una crisis económica, con inflación en las nubes, con un sistema educativo con rezago en aprendizaje, en asistencia, en revinculación, con un sistema de salud colapsado. En cada una de las líneas hemos logrado revertir esa situación.
Nos correspondió estabilizar, normalizar, y luego comenzar a avanzar. En materia económica, cuando llegamos estábamos con 14% de inflación. Ya bajamos más de 10 puntos. El déficit fiscal también disminuyó de manera relevante. El próximo gobierno va a tener mucho más espacio para poder hacer cosas.
En materia educativa logramos resultados históricos en aprendizaje. No solamente recuperamos los puntajes previos a la pandemia, sino que incluso superamos los puntajes más altos desde que hay SIMCE, desde el año 2006 en adelante. En revinculación de niños, en desvinculación también.
Este gobierno logró estabilizar el país luego de una tremenda crisis sanitaria que trajo consecuencias sociales, económicas, educativas. El próximo gobierno va a tomar un país mucho más estabilizado, con inflación baja, con un sistema educativo funcionando, con hospitales funcionando, con un déficit estructural más bajo. Y en seguridad, este es el gobierno que más ha invertido en las policías, no solamente en capacidades logísticas y técnicas, sino en inteligencia y herramientas para combatir el crimen organizado.
-En educación hay algunos más críticos que esperaban más de esta cartera...
La gestión real del ministerio solo se comprende cuando se gestiona realmente. Esto es un monstruo gigantesco, con 17.000 millones de pesos que financian la educación. Todos los días hay un problema: 3.500.000 estudiantes, 10.500 establecimientos educacionales, malas condiciones, emergencias.
Uno construye un plan de gobierno en 10 minutos, pero realmente toma el control cuando enfrenta la realidad. Por ejemplo, planteamos el debate de la revinculación escolar, pero no éramos conscientes de la profunda dimensión que tenían los problemas. Tuvimos que reorientar esfuerzos y tiempo. Eso implicó alterar las prioridades y postergar algunas cosas que hubiesen sido deseadas, pero no tenían la urgencia que tenía la revinculación escolar.
Cuando llego como ministro, dos años después, me encontré con una crisis en los servicios locales. Me tocó abocarme fuertemente a estabilizar ese proceso. Hoy están funcionando, están teniendo resultados, sacamos la ley que reforma el sistema.
Logramos estabilizar las reformas que están andando, sobre todo la de educación pública. Dejamos muy avanzada la discusión sobre el FES. Si el gobierno que viene es sabio, lo va a tomar y lo va a optimizar, y eso va a mejorar las condiciones para el país.
Tengo el privilegio de ser el ministro de Educación que solucionó ese daño gigantesco que le hizo al magisterio la deuda histórica por más de 45 años. Hace dos días atrás logramos aprobar tres proyectos de ley: convivencia educativa nunca había existido en Chile, una ley integral donde se crea una línea de bienestar socioemocional, que va focalizada a recuperar el sentido original de la jornada escolar completa.
No me doy por disconforme, solo consciente de que las dificultades que enfrentamos fueron mayores que las que el país visualizaba.