Súmate a nuestro canal en: WhatsApp
Paula González Seguel: “Muchas mujeres vivieron el robo de sus hijos como una práctica para eliminar a nuestro pueblo durante la dictadura”

Paula González Seguel: “Muchas mujeres vivieron el robo de sus hijos como una práctica para eliminar a nuestro pueblo durante la dictadura”

Por: Francisca Palma | 22.01.2026
La directora teatral y cabeza de la compañía KIMVNTeatro repasa las razones y perspectivas de “Ütruf Tripay”, creación escénica que revisa el desarraigo y la búsqueda de la historia propia de niñeces indígenas víctimas de adopciones ilegales durante la dictadura militar. La coproducción chilena-francesa-canadiense, se estrena este 22 de enero en Teatro UC.

Otros sucesos. Otro tipo de violencia. Otra mirada contemporánea a los pueblos originarios. Esto es lo que revisa críticamente KIMVNTeatro con el estreno de la obra “Ütruf Tripay”, escrita y dirigida por Paula González Seguel, y que ahonda en un episodio doloroso, cuyas consecuencias se reflejan hasta hoy: las adopciones irregulares durante la dictadura, de personas de origen indígena. 

Países como Francia, Suiza, Holanda e Italia fueron destino de estos niños y niñas, en su mayoría indígena, que fueron secuestrados gracias a un entramado de complicidades civiles e institucionales que materializaron miles de adopciones ilegales durante la dictadura militar.

[Te puede interesar] “Nos enluta como país”: Presidente Boric declara Duelo Nacional debido a las 21 víctimas fatales de los incendios forestales

Ahondar en estas historias, explica la directora de la obra, Paula González Seguel, responde a “una necesidad de seguir trabajando de manera consecuente a todos los trabajos que hemos realizado en estos 18 años de trayectoria artística junto a KIMVNTeatro, compañía que ha ido en defensa de los derechos humanos, derechos de la naturaleza y la visibilización de diversas problemáticas sociales, políticas y humanas que aquejan al pueblo Mapuche y diversos pueblos originarios a nivel histórico y también en nuestro presente”.

Este montaje, agregó, “ha sido muy esperado, y se ha tejido con mucha paciencia desde el año 2020. Es ahí que nos enteramos a través de noticias, que miles de infancias habían sido adoptadas de manera irregular durante la dictadura y que a la fecha aún éste tema no encuentra políticas de reparación, frente a esta vulneración de derechos hacia la infancia chilena e indígena”. 

Como explica la directora, este aspecto “se construye gracias a la generosidad de tres testimoniantes que han sido parte fundamental del proceso creativo”. Estas personas son: Alejandro Quezada, integrante de la organización internacional, quien ha estado por años trabajando en reencuentros desde Europa a Chile; Alina Namuncura, quien fuera adoptada en Alemania; y Jeannette Velázquez, integrante de la organización Hijos y Madres del Silencio.

 Así, Ütruf Tripay es un montaje intergeneracional que invita al espectador a conectar con una verdad histórica que ha afectado a la infancia de Chile y que pone en tensión no sólo la temática indígena Mapuche sino el panorama de la infancia indígena a nivel global. 

[Te puede interesar] Cortes de luz en Santiago para hoy viernes 23 de enero: Los mapas de los 13 eventos del día

-¿En qué momento de la trayectoria de la compañía se inscribe esta obra?

-Este 2026 cumplimos 18 años de trabajo artístico, y Ütruf, nuestro décimo trabajo creativo, continua nuestra linea de trabajo artístico y de investigación a diversas violencias por las cuales ha pasado nuestro pueblo Mapuche. Esta vez ahondamos en la vulneración hacia las infancias a través de adopciones irregulares. Ha sido un proceso largo en términos de investigación, y a la vez muy bello a nivel de su puesta en escena, con artistas muy sensibles, y comprometidos con la temática.

-Si bien es un tema explorado por la prensa, libros, series documentales, y por sobre todo por quienes han pasado por esta experiencia, ¿cómo es que llegaron al tema de las adopciones ilegales?

-Cuando estaba estrenando la obra TREWA Estado -Nación o el Espectro de la Traición el año 2019, iba a camino a función en el Teatro UC y me encontré con una noticia mientras miraba el celular, que hablaba sobre las adopciones. Yo llevaba años investigando sobre diversas problemáticas que han cruzado la historia mapuche y sobre todo las problemáticas actuales, consecuencias producto del despojo territorial, violencias en el sur de Chile, las consecuencias de la migración campo-ciudad, y no había tenido antecedentes de que también muchas mujeres vivieron el robo de sus hijos como otra práctica para eliminar a nuestro pueblo durante la dictadura. 

Desde entonces comencé a recopilar testimonios en torno a la vulneración de la infancia indígena a través de las adopciones irregulares, me encontré con historias, con organizaciones de la sociedad civil que llevan años buscando verdad y justicia. Nos encontramos así en el proceso de investigación con diversas tesis, libros, documentales, pero lo más valioso, con tres historias que nos permitieron levantar un nuevo relato que reflexiona sobre el quiebre humano que significa que te nieguen el derecho a tu identidad y la necesidad de reparación frente a una problemática que aún espera reconocimiento y reparación en democracia, de alrededor de 40 mil casos de adopciones o sustracciones irregulares de niños y niñas que viajaron a Europa, siendo el 60 por ciento de origen Mapuche.

La historia Mapuche y de diversos pueblos originarios se ha visto cruzada por una serie de injusticias que han buscado la asimilación cultural y la perdida del lenguaje, la cultura y la tierra. 

-¿Qué mirada particular tienen de este tema desde la experiencia de niñeces indígenas? 

-Para el pueblo Mapuche, tener conciencia de tu Kupalme -linaje- y el Tugun -territorio de origen-, son conceptos fundamentales para la construcción del che -de ser gente-. Esto guarda relación com la construcción identitaria del ser humano, y no sólo para el pueblo Mapuche estos conceptos son fundamentales, sino que para todos los pueblos originarios que habitan el mundo. Las niñeces que han tenido que salir del territorio, ya sea por migración forzada, o en este caso particular, que tratamos en esta obra, adopción irregular, se ven completamente negadas a saber quienes son, cuál es su lugar de origen, su lugar de pertenencia. Han sido obligadas a hablar otras lenguas, que de alguna manera u otra, están colonizando esos cuerpos. Hablar español, hablar francés, hablar inglés, para un cuerpo indígena ha sido un epistemicidio para nuestros pueblos. 

-¿Cómo influye el ámbito testimonial en la creación de la obra? 

-Ütruf Tripay, al igual que todos los trabajos que le anteceden, tienen una raíz testimonial, que es al que da la base para la construcción del texto dramático. Si bien, la historia de la obra construye una ficción, esta encuentra su raíz en la realidad, por lo que la dramaturgia y la puesta en escena, bordea límites entre la realidad y la ficción, construyendo un lenguaje liminal en la puesta en escena. El testimonio nos da la posibilidad de describir aspectos que no habíamos visto antes, invisibles para la sociedad y para la problemática que queremos tratar. 

Al cruzar testimonios, analizarlos, junto a múltiples materiales de archivo, como documentales, noticias, tesis académicas, libros, entre otros materiales, nos permite generar una reflexión mucho más profunda y crítica frente a la temática de adopciones irregulares y la necesidad que ésta sea visible en todos los frentes posibles, dada la necesidad de generar políticas de reparación concretas para una violación enorme de derechos humanos hacia la infancia chilena, Mapuche-Indígena, que aún no ha sido declarada crimen de lesa humanidad. Estamos hablando de 40 mil secuestros de niños y niñas, no es una cifra menor. 

-Estamos frente a una co- producción internacional. ¿Cómo describirían el interés despertado en otras latitudes en torno a la propuesta que levantaron? 

-KIMVNTeatro, ya cumple 18 años de trayectoria artística y durante todos este trayecto hemos ganado muchos amigos y amigas en el mundo. Gracias a que nuestros trabajos han sido invitados a Festivales Internacionales, hemos sido parte de importantes espacios culturales, generando alianzas que hasta hoy se mantienen. Nuestro trabajo ha sido reconocido en diversas latitudes del mundo, y a través de nuestro trabajo se ha conocido parte de la historia del pueblo nación Mapuche. Siempre pienso que nuestro rol como compañía es de werken -mensajeros(as)-. A través de nuestras obras, hacemos llamados, hacemos memoria, buscamos justicia, y ese mensaje también lo han escuchado los territorios que hemos podido visitar, como Brasil, Francia, Canadá, entre otros. Son alrededor de 5 años que hemos intentado levantar este trabajo. No ha sido fácil conseguir apoyos para una problemática que la historia de Chile ha guardado como un secreto. Además, la vulneración de la infancia indígena no es algo que solo ha se ha vivido en Chile, sino que también se ha vivido de manera dolorosa en muchas otras partes del mundo. 

-Estrenan en el marco de FITAM. ¿Qué marco le entrega esto último? 

-La Fundación Teatro a Mil ha confiado en nuestro trabajo durante varias versiones del Festival, siendo consideradas como parte de la selección de mejores montajes en el año, pero es la primera vez que somos co-producidos por FITAM. Eso sin duda entrega un respaldo y reconocimiento hacia nuestro trabajo, permitiéndonos ser parte de uno de los festivales de teatro más importantes en Chile y el mundo.

En enero el teatro es protagonista, y KIMVNTeatro quiere ser parte sin duda de ésta fiesta cultural que ya cumple más de 30 años arraigada en la cultura del país. Esperamos que éste espacio no acabe nunca, ya que es una plataforma de visibilización del teatro Latinoamericano y las voces de los y las artistas para el mundo. 

 

[Te puede interesar] FOTOS| ¡Sorpresa en Santuario Cascada!: Nace primera cría de guanaco, el "jardinero natural" de los ecosistemas