Tragedia por incendios forestales en Chile: Sube a 19 los fallecidos, más de 1.500 damnificados y casi 1.000 viviendas dañadas
Los devastadores incendios forestales que azotan las regiones del Maule a La Araucanía han azotado duramente al Ñuble y Biobío, en el centro-sur, han dejado hasta el momento al menos 19 personas fallecidas y han obligado a la evacuación de más de 50.000 personas, según el último balance oficial entregado por las autoridades.
El presidente Gabriel Boric, quien se trasladó hasta la ciudad de Concepción para liderar personalmente las labores de emergencia, confirmó la cifra de víctimas fatales y advirtió que “lamentablemente, ese número va a aumentar” debido a la complejidad y magnitud de los focos activos.
Estado de Catástrofe y Toque de Queda
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno decretó el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe en ambas regiones, lo que permite el despliegue de las Fuerzas Armadas para apoyar a los casi 3.000 bomberos y brigadistas que combaten las llamas. Además, se implementó toque de queda nocturno en varias comunas afectadas, como Penco y Tomé.
Según la Corporación Nacional Forestal (Conaf), los incendios han consumido más de 25.000 hectáreas y han destruido al menos 500 viviendas, aunque las autoridades estiman que la cifra real de casas afectadas superará las 1.000. Las condiciones meteorológicas extremas —con temperaturas cercanas a los 30 °C y fuertes vientos— han dificultado enormemente las labores de contención.
Investigan intencionalidad en incendios
Las autoridades investigan las causas de los múltiples focos (que en algún momento llegaron a superar los 25 simultáneos), mientras expertos señalan que la combinación de sequía prolongada, cambio climático y la expansión de la interfaz urbano-rural agrava la vulnerabilidad de estas zonas.
El Gobierno ha desplegado todos los recursos disponibles y ha hecho un llamado a la ciudadanía a seguir solo información oficial, no regresar a las zonas evacuadas hasta nuevo aviso y colaborar con la emergencia.
Esta tragedia revive el dolor por los incendios de Valparaíso en 2024 y pone nuevamente en evidencia la necesidad urgente de fortalecer las medidas preventivas y de respuesta ante eventos climáticos extremos en el país.