Daniel Manouchehri, diputado socialista: "El eje de cualquier coalición progresista tiene que ser el PS, el PC y el FA"
El actual parlamentario recientemente reelecto, Daniel Manouchehri (PS), se convirtió en el candidato a diputado más votado de Chile en las pasadas elecciones del 16 de noviembre al obtener 94.501 votos en su distrito en Coquimbo.
Y es que el legislador, junto a Daniella Cicardini (PS) -ahora senadora electa por Atacama-, han destacado en la opinión pública por apuntar duramente a la corrupción en las instituciones del Estado, particularmente en el sistema judicial luego de los antecedentes conocidos al alero del denominado "caso audios".
Lo anterior motivó a la pareja de legisladores a encabezar diversas iniciativas que buscan impulsar acciones legales para investigar los antecedentes que envuelven al abogado Luis Hermosilla, a Andrés Chadwick (UDI), al exfiscal Manuel Guerra y a los ministros de la Corte Suprema, Antonio Ulloa y Diego Simpertigue, entre otros.
En esa línea y en entrevista con El Desconcierto, Manouchehri analizó los resultados electorales para el progresismo, el complejo escenario que enfrentará el sector de cara a la segunda vuelta presidencial entre Jeannette Jara (PC) y José Antonio Kast (Republicanos) y las arremetidas judiciales emprendidas.
El triunfo personal y la responsabilidad ciudadana
-Usted fue el más votado a nivel nacional. ¿Qué se siente tener un resultado tan contundente?
Se siente una gran responsabilidad el contar con un tremendo respaldo ciudadano y también es una señal de confianza de la ciudadanía.
A nosotros se nos atacó, se nos intentó difamar, se montaron operaciones en contra nuestro, pero finalmente la voz de la ciudadanía fue fuerte y contundente en darnos un tremendo respaldo, tanto a mí con la mayoría nacional en votos, como también a la senadora Cicardini, que también había sido parte de una campaña sistemática de ataque y termina siendo la primera mayoría porcentual.
Para nosotros es una buena noticia que la asumimos con mucha humildad y con los pies en la tierra, porque evidentemente en este tipo de victorias creemos que la prudencia siempre es una buena consejera.
-A usted le fue bien, pero el oficialismo en general no tuvo un buen resultado. ¿Qué falló? ¿Es un voto de castigo al gobierno?
Hoy día hay una tendencia constante en los diversos países de generar cambios en las autoridades. Nosotros siempre en la clase política tenemos que saber escuchar la voz del pueblo y evidentemente cuando no se nos da un respaldo mayoritario como coalición tenemos que también saber escuchar la crítica que puede existir de parte de la ciudadanía hacia lo que de alguna u otra manera ha estado haciendo la centroizquierda en Chile.
-¿La centroizquierda lo tiene complejo para el próximo año a nivel legislativo y presidencial?
Evidentemente tenemos un escenario complejo, pero también es una oportunidad para poder replantear los desafíos que tenemos por delante y poder hacer una mirada respecto del camino que tenemos que trazar para ofrecerle al pueblo de Chile. Eso evidentemente va a ser parte de las tareas indistintamente del resultado que tengamos el 14 de diciembre.
La reconfiguración de la coalición
-Al PS le fue bien dentro del Socialismo Democrático, pero a los demás partidos no tanto. ¿Es el fin de esa coalición? ¿Llegó la hora de replantearse la política de alianzas, quizás abrirse al PC?
Sin duda alguna el eje de cualquier coalición tiene que ser el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Frente Amplio. Creo que son los partidos que más influencia en la sociedad y más peso electoral pudiesen tener. Ahora, evidentemente tenemos que tratar de construir una alianza amplia. A mí no me gusta esto de segmentar una coalición. Lo que nosotros tenemos que tener la capacidad es de poder construir una gran coalición.
Yo creo que esto del socialismo democrático versus apruebo dignidad, más allá de los eslóganes, yo nunca lo vi en la práctica que existiera en el Congreso. Nosotros teníamos relaciones políticas con la gente del Partido Comunista, con la gente del Frente Amplio, también con la gente del PPD y de esa manera íbamos construyendo relaciones. Lo mismo con el Partido Liberal, con todos los partidos. Es un tanto ficticio esto de pensar que existían dos coaliciones.
-¿Por qué cree que a usted y a la senadora Cicardini les ha ido tan bien?
Hay una serie de factores que pudiesen explicar las altas votaciones. Lo primero es que la gente percibe positivamente cuando los políticos actúan con valentía y tienen la capacidad de enfrentarse ante aquellos que otros prefieren callar.
Nosotros tuvimos la capacidad de enfrentar con valentía a la corrupción y a los poderosos, porque perseguir a los que roban una billetera en el paseo peatonal es sencillo, pero enfrentar a las mafias que se articulan en el corazón de las instituciones del Estado y con poderosas redes evidentemente tiene costos y nosotros hemos asumido esa posición y la ciudadanía lo ha reconocido.
Además creo que es importante destacar que también se conjuga con un fuerte trabajo en terreno. Nosotros somos parlamentarios que todos los jueves terminando la sesión estamos trasladándonos a nuestro distrito.
Cuando la ciudadanía siente que tú dices las cosas por su nombre, cuando tienes la capacidad de enfrentar a los poderosos, de defender y ponerte del lado de la gente, cuando tienes la capacidad de defender tus ideas políticas y además cuando se cumple con la gente, la ciudadanía responde.
La batalla contra la corrupción
-¿Qué espera de la acusación constitucional contra el ministro de la Suprema, Diego Simpertigue? Más allá de los resultados políticos y simbólicos...
Nosotros tenemos la convicción que Chile merece una justicia que esté al servicio de la gente honesta y no al servicio de las oscuras redes de corrupción. Vamos a hacer todo lo que se encuentre en nuestras manos y vamos a ocupar todas las herramientas que nos entrega la Constitución para poder salvaguardar este principio.
Los países que penetran la corrupción en sus instituciones importantes como es el Congreso, como son los tribunales de justicia, como son las fiscalías, son países que luego salir de ese hoyo es prácticamente imposible.
Nosotros estamos aún a tiempo de poder evitar caer en el hoyo que implica cuando la corrupción se toma todas las instituciones. Aún creemos que estos son manzanas podridas que estamos a tiempo de sacarlas del canasto antes que terminen de pudrir a todo el canasto.
Por eso se hace tan relevante que primero salgan de las instituciones aquellos que se han visto involucrados en esta red y segundo que los responsables paguen con cárcel, porque la única manera de enviar una señal pública va a ser que los responsables en este caso paguen con cárcel. Si el caso Hermosilla termina como terminó el caso Penta o el caso SQM evidentemente va a ser un incentivo para que los corruptos puedan actuar en nuestro país.
-¿Espera que la cárcel también alcance a personas como Antonio Ulloa?
Evidentemente la única manera de devolverle la credibilidad a la gente es que los responsables en estos casos paguen con cárcel y la verdad es que nos hemos acostumbrado a que los poderosos en este país salen impunes en este tipo de casos. Ahora estamos entendiendo el porqué salían impune.
Lo que se ha revelado es la evidencia de por qué los casos de corrupción terminaban en clases de ética en nuestro país. Esta es la oportunidad que tienen las instituciones de demostrar que todos somos igual ante la ley y que los corruptos indistintamente del poder que puedan tener también van a pagar con cárcel.
El rol en la campaña presidencial
-¿Qué rol cumplirá en las presidenciales? ¿Incluye despliegue en el norte?
Nos ha solicitado la candidata Jeannette Jara el poder sumarnos a su campaña junto con la senadora Cicardini para hacernos cargo de un recorrido y una articulación en el norte de Chile.
Nosotros evidentemente creemos que lo que está por delante es un tremendo desafío, por lo que nos hemos sumado a esto y vamos a comenzar la próxima semana un recorrido por las ciudades del norte, partiendo por Antofagasta, justamente para poder hacer sentido a la ciudadanía respecto de lo que está en juego.
Lo que implica hoy día el desafío de poder derrotar a la ultraderecha, que implica un verdadero riesgo para los ciudadanos, y el cómo tenemos que seguir nosotros capaces de tomar un camino de cambios positivos para la gente junto con la candidatura de Jeannette Jara.