En un momento en que el debate sobre los derechos humanos vuelve al centro de la discusión pública, la Comisión Chilena de Derechos Humanos (CChDH) expresó un rechazo categórico a cualquier intento de indultar a quienes cumplen condenas por crímenes cometidos durante la dictadura militar, particularmente en el penal de Punta Peuco.
A través de una declaración pública, la CChDH calificó como un grave atentado ético, legal y humanista la posibilidad de liberar a responsables de violaciones a los derechos fundamentales.
“Indultar a quienes atentaron contra la vida, la integridad y la libertad de miles de personas no es un gesto humanitario, sino un retroceso que legitima la barbarie y perpetúa la cultura del olvido”, señala el comunicado.
En ese marco, la Comisión valoró el proyecto de ley actualmente en trámite en el Senado, que busca modificar la Ley N°18.050 para eliminar la discrecionalidad presidencial en la entrega de indultos a condenados por delitos de lesa humanidad.
Esta reforma, aseguran, es una medida concreta para asegurar las garantías de no repetición y el respeto irrestricto a los tratados internacionales suscritos por Chile.
“No se trata de odio, sino de amor y respeto genuino a quienes sufrieron y a las generaciones presentes y futuras”, sostiene la CChDH, agregando que “la memoria, la dignidad y la reparación son la base de una nueva convivencia social y de una independencia verdadera”.
La Comisión recordó que el artículo 63.1 del Pacto de San José de Costa Rica establece la obligación del Estado de reparar a las víctimas, incluyendo la investigación de los hechos y las garantías de no repetición, lo que hace incompatible cualquier intento de impunidad con los compromisos internacionales.
Además, respondió a quienes han insinuado que mantener las condenas responde a un ánimo revanchista.
“La mantención de la condena no es una cuestión de venganza (…) sino que es la afirmación que las torturas que desgarraron cuerpos y almas, las violaciones que ultrajaron la dignidad más íntima, los asesinatos que segaron vidas llenas de esperanza (…) jamás son admisibles, aceptables ni justificables”.
En una crítica indirecta a figuras políticas como José Antonio Kast, quien ha mostrado cercanía con exmilitares condenados, la institución reiteró que la justicia no puede estar sujeta a cálculos electorales.
“La ley debe ser alerta ética y moral, blindaje contra el olvido organizado y el negacionismo que intentan silenciar el dolor”.
Finalmente, la CChDH llamó a la ciudadanía y a las autoridades a respaldar el proyecto de ley como una señal clara de que Chile no tolerará más impunidad. “Nunca más impunidad: la memoria no se negocia”.