
Las monstruosas utilidades de las AFP el primer semestre de 2025
Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), acaban de reportar $333.023 millones en ganancias (unos US$357 millones) en el primer semestre de 2025, lo que representa un incremento del 25% respecto a 2024, cuando obtuvieron $266.356 millones.
Esta noticia es más que un dato económico, es la radiografía brutal de un sistema que transforma la seguridad social en un mecanismo de extracción de riqueza para unos pocos, mientras condena a millones de jubilados a la indigencia.
El origen: seguridad social convertida en mercancía
El sistema de AFP no nació en democracia, sino en dictadura (1981), bajo la doctrina de los Chicago Boys, quienes aplicaron al pie de la letra la receta de Milton Friedman. Como advirtió Noam Chomsky: “Cuando los derechos se privatizan, dejan de ser derechos y se convierten en mercancías” (Conferencia en Nueva York, 1997). La jubilación, entonces, dejó de ser un derecho para convertirse en un negocio.
Este diseño responde a lo que David Harvey llamó, en Breve historia del neoliberalismo, “acumulación por desposesión”, es decir, transformar derechos sociales en espacios de rentabilidad financiera.
El mito del riesgo: las AFP nunca pierden
El alza en utilidades se explica por la rentabilidad del encaje y el buen desempeño de los fondos. Pero el modelo garantiza que las AFP siempre ganen: si la bolsa cae, pierde el afiliado; si sube, la AFP se enriquece. Joseph Stiglitz, en The Price of Inequality, lo define así: “Socializamos las pérdidas y privatizamos las ganancias”.
El economista Manuel Riesco lo sintetiza en una frase lapidaria: “Las AFP son un impuesto privado sobre el salario”.
Cifras de la obscenidad: utilidades AFP vs. Pensiones miserables
Las cifras del primer semestre de 2025 constituyen un escándalo:
AFP Uno: $7.706 millones (US$8 millones), alza de 108% interanual.
AFP Cuprum: $49.556 millones (US$53 millones), alza de 34%.
AFP Planvital: $34.113 millones (US$37 millones), alza de 28%.
AFP Capital: $62.498 millones (US$67 millones), alza de 25%.
AFP Habitat: $80.186 millones (US$86 millones), alza de 23%.
AFP Modelo: $30.837 millones (US$33 millones), alza de 20%.
AFP Provida: $68.127 millones (US$73 millones), alza de 17%.
Total: $333.023 millones (US $357 millones).
De acuerdo a la Fundación SOL (2025): “La mitad de las personas que cotizaron entre 35 y 40 años y se pensionaron en junio de 2025, alcanzaron una pensión de vejez autofinanciada inferior a $288.221”.
Esto significa que un mes de ganancia de AFP Habitat equivale a la pensión anual de miles de jubilados. Según la OCDE (2024), Chile tiene una tasa de reemplazo de apenas 30% del salario, una de las más bajas del mundo.
El economista Thomas Piketty, en El capital en el siglo XXI, advierte que los sistemas de capitalización individual amplifican la desigualdad, porque el capital se concentra donde ya existe.
El andamiaje ideológico: la culpa es tuya, no del sistema
El neoliberalismo convierte al trabajador en “empresario de sí mismo”, como describe Byung-Chul Han en La sociedad del cansancio. Si tienes una pensión miserable, es porque no ahorraste lo suficiente, no elegiste bien el fondo, no trabajaste lo bastante. Esta narrativa oculta la violencia estructural y legitima la precariedad.
La filósofa Martha Nussbaum, en Las fronteras de la justicia, critica esta lógica, señalando que la seguridad en la vejez no puede depender del mercado, porque hacerlo equivale a negar la igualdad de dignidad.
Blindaje político: la trampa legal de un negocio perfecto
Cada intento de reforma al sistema fracasa frente al poder del lobby empresarial. Pierre Bourdieu lo dijo sin rodeos en Contrafuegos: “La mano invisible del mercado se sostiene con el puño visible del poder”.
Las AFP no solo lucran, secuestran el debate democrático, condicionando gobiernos y políticas públicas. Mientras tanto, como advirtió Eduardo Galeano en Las venas abiertas de América Latina, la economía concentra la riqueza con la misma eficacia con que concentra la pobreza.
Conclusión: el derecho hipotecado al capital
Las utilidades de las AFP no se tratan solo de cifras aisladas, sino de un modelo que extrae rentas del tiempo de vida de los trabajadores. Como advirtió Karl Polanyi en La gran transformación, convertir el trabajo y la vida en mercancías es el camino más seguro hacia la barbarie.
El sistema de las AFP no es seguridad social, es extractivismo financiero legalizado. Un casino donde la banca siempre gana y el pueblo siempre pierde. Y mientras el capital celebra, la vejez en Chile sigue condenada al hambre, la carencia y la humillación.