El objetivo del ataque israelí este viernes contra la sede central de Hizbulá en los suburbios de Beirut era el jefe del grupo chií, Hasán Nasrala, según confirmaron a la prensa hebrea fuentes de seguridad bajo anonimato.
Sin embargo, fuentes castrenses aún no han hecho pública ninguna información oficial sobre los objetivos o el resultado del bombardeo, el más fuerte perpetrado tras casi un año de conflicto.
"Después de casi un año en el que Hizbulá disparó cohetes, misiles y drones suicidas contra civiles israelíes, después de casi un año en que Israel advirtió al mundo y le dijo que debía detener a Hizbulá, Israel está haciendo lo que todo Estado soberano del mundo haría", dijo hoy el portavoz castrense, Daniel Hagari, en una rueda de prensa minutos después del ataque.
"(Israel está) tomando las medidas necesarias para proteger a nuestro pueblo, para que las familias israelíes puedan vivir en sus hogares, de forma segura", añadió. Hasta el momento, al menos una persona murió y alrededor de 50 resultaron heridas en los bombardeos a los suburbios meridionales de Beirut conocidos como el Dahye, según la televisión Al Manar. EFE.