La planta nuclear Three Mile Island, en el estado de Pensilvania, que en 1979 fue escenario del peor accidente nuclear de la historia de EE.UU., reabrirá en 2028 con el fin de proveer de energía a Microsoft ante las crecientes necesidades que plantea su división de Inteligencia Artificial (IA).
Nueva planta crearía miles de puestos de trabajo
TM1, que es solo uno de los dos reactores de la planta de Three Mile -y que no resultó afectado por el accidente de 1979-, proveerá 835 megavatios y, para mitigar la posible oposición local, Constellation Energy ha prometido que la nueva planta creará 3.400 puestos de trabajo y generará 16.000 millones de dólares para el PIB local, más otros 3.000 en impuestos. Se destinará, además, un millón a "actividades filantrópicas".
Pensilvania pasa por ser uno de los estados más golpeados por el declive de la industria pesada norteamericana y su deslocalización en América o Asia, con consecuencias que pueden reflejarse en las próximas elecciones, pues son las clases blancas empobrecidas las que en los últimos años han virado hacia la órbita republicana.
El accidente de Three Mile Island en 1979 no dejó víctimas mortales, pero liberó una enorme cantidad de gases radiactivos a la atmósfera, y creó una gran desconfianza en la energía nuclear que luego se vio agravada siete años después por el desastre de Chernobil.
Pero la necesidad de descarbonizar la energía para luchar contra el cambio climático ha contribuido a dejar de demonizar la nuclear en los últimos tiempos y, de hecho, fue llamativo que en 2022 la Unión Europea pasara a considerarla una energía verde.