Cada año, las Naciones Unidas premian a líderes, innovadores y emprendedores de todo el mundo que están aplicando soluciones a los desafíos que enfrenta la naturaleza, como la contaminación por plásticos. Este año, uno de los cinco galardones fue para la empresa chilena de venta a granel y envases retornables, Algramo.
Algramo: La startup chilena de venta a granel que acaba de ganar premio ambiental de la ONU
Algramo nació en 2013 como una marca de productos de limpieza con envases retornables, y dispensadores para compra a granel, que se extendió por miles de almacenes de barrio en la Región Metropolitana.
Luego, el emprendimiento creció con una nueva modalidad: triciclos eléctricos dispensadores de detergente y lavaloza, asociados a una aplicación donde las personas cargan dinero y piden la visita del triciclo, para cargar sus envases reutilizables con la cantidad justa que necesitan.
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El envase reutilizable de Algramo funciona de forma similar a una tarjeta Bip: tiene un código específico y te permite revisar todas tus recargas anteriores y saber cuánto plástico estás evitando desechar. El sistema reduce el costo de cada compra, ya que no se está pagando el precio del envase.
El sistema de dispensadores de Algramo no solo funciona en Chile sino que también ha desembarcado en Inglaterra y Estados Unidos, con el fin y resultado de disminuir aunque sea un poco la contaminación por plásticos.
La dimensión social
El empresario y fundador de la start up, Juan José Moller, es el primer chileno en recibir el premio Campeones de la Tierra, sumándose al listado de ganadores donde aparecen personalidades reconocidas a escala internacional como la activista sueca Greta Thumberg o el presidente de la república francesa, Emmanuel Macron.
Moller fue premiado en la categoría de Visión emprendedora, y su emprendimiento es destacado no solo por la solución a un problema ambiental sino también a un social: el llamado “impuesto sobre la pobreza”.
Esto porque en zonas periféricas de la ciudad, las personas compran productos como el detergente en formatos de pequeña cantidad en almacenes de barrio, pagando un sobreprecio por el envase de plástico que además provoca un problema ambiental.
Así, la venta a granel con envases reutilizables permite comprar pequeñas cantidades según la capacidad de cada persona y sin incurrir en ese sobreprecio, al ahorrarse el costo del envase plástico.
