Cada vez más hombres y mujeres consideran el injerto de pelo, desde la zona posterior de la cabeza hacia la cúspide y coronilla, para poder luchar contra la alopecia. Inclusive, viajes de turismo médico se han masificado hacía Turquía -país célebre por sus tratamientos contra la caída de pelo- para poder volver a tener la cabellera que muchas personas lucían en su juventud.
Cómo una pastilla te puede hacer recuperar el 80% del pelo según nuevo estudio farmacológico
Aunque ahora no se necesitarían injertos porque la farmacéutica estadounidense Concert Pharmaceutical anunció los logros alcanzados con su ensayo clínico del producto CTP-543, en el cuál testearon su seguridad y eficacia en el uso para el retroceso de la calvicie
En concreto, el ensayo se encuentra en su fase 3 dónde ya se pueden demostrar avances en personas que han sufrido hasta un 50% de pérdida de su cabello.
Un avance del mundo de la ciencia, que cada vez demuestra que enfermedades o condiciones que antes se pensaban sin solución, hoy pueden existir remedios y mejoras desde el mundo de la medicina.
Ensayo
En el tratamiento experimental, los sujetos a prueba debieron ingerir todos los días dos pastillas del fármaco a prueba, CTP-453, con una variación en su dosis para calcular sus efectos.
El primer de estos grupos ingirió 8mg, mientras que el segundo 12 mg y el tercero de estos una pastilla de control.
Resultados
A través de su sitio web, la farmacéutica señaló que el 42,5% de los voluntarios del segundo grupo, quienes ingirieron 12mg del CTP-453, tuvieron luego de seis meses de tratamiento un aumento de la cobertura de cabello de un 80% o más. A su vez, el 29, 6% del primer grupo obtuvo resultados similares.
“Hoy marca un hito importante en el avance de nuevos tratamientos para la alopecia areata, y estoy muy feliz de ver resultados tan positivos del primer ensayo de fase 3 con CTP-543″, afirmó el académico del Departamento de Dermatología de la Universidad de Yale, Estados Unidos, Dr. Rey Brett, quien participó del estudio.
Ahora queda esperar a que la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de Estados Unidos de su autorización para que pueda ser comercializado.