Producir carne pero removiendo al animal de la cadena productiva, y lograr que la carne cultivada sea igual o más barata que la carne convencional, es el desafío que se planteó el proyecto chileno Luyef, a manos del biotecnólogo Kris Blanchard.
Carne cultivada: la nueva técnica "eticogastronómica" que desarrolla una empresa chilena
Para llegar a este producto que desde Luyef llaman “carne cultivada”, es necesario extraer una pequeña muestra de tejido muscular del animal a través de una biopsia indolora y luego multiplicarlo a través de cultivos celulares. Así, se busca disminuir el sufrimiento animal y el impacto ambiental de la industria de producción de carne.
Flamenco más amenazado del mundo logra reproducirse en salar de Maricunga, priorizado para minería del litio
Abandono, muerte o caza: los destinos de los galgos tras ser usados en carreras de perros
Incendios forestales en Europa encienden las alertas en Chile ante un verano marcado por El Niño
“No es muy distinto al proceso de generación de algunos productos que consumimos habitualmente, como la cerveza, el yogurt o el queso, ya que todos estos dependen en última instancia del cultivo de células. La diferencia es que en la carne cultivada, las células no son de origen microbiano como bacterias o levaduras, sino que son células de origen animal, y ellas mismas constituyen el producto final”, explica Blanchard.
Aunque la tecnología para este proceso ya existe, aún no es competitiva en cuanto a precios con la carne tradicional. “El objetivo a corto plazo es que la carne cultivada llegue a ser igual o más barata que la carne convencional”. También se encuentra trabajando para impulsar una legislación que permita producir y vender carne cultivada en Chile.