En Argentina existen
45 proyectos en desarrollo vinculados al cannabis. Los mismos son de diversa escala (van desde pequeños cultivos con finalidades comunitarias hasta grandes explotaciones con mirada exportadora) y poseen diferentes grados de avance. También varían en relación al tipo de inversión -los hay públicos, privados y mixtos-, así como también en su ubicación geográfica:
un mapa realizado por la agencia estatal Télam destaca que están presentes en la mitad de los distritos nacionales, de este a oeste y de norte a sur.De todos los emprendimientos, el más avanzado se ubica en la provincia de Jujuy y cuenta con un
estudio de impacto ambiental favorable. Según el texto firmado por el ingeniero Pablo Eliano, a la iniciativa de la estatal Cannava -que prevé la producción de 80 toneladas de inflorescencias medicinales- "resulta difícil detectarle impactos negativos relevantes".
El proyecto más avanzado, la iniciativa estatal Cannava en la provincia de Jujuy, ha recibido un estudio de impacto ambiental favorable en el que se afirma que "es difícil detectar impactos negativos relevantes".
Cannava prevé producir 80 toneladas de cogollos de cannabis con fines medicinales, y fue el primer proyecto cannábico autorizado por el regulador sanitario nacional. Es el único proyecto de cannabis integrado verticalmente del país, ya que contempla desde el cultivo hasta el procesamiento. Recientemente se anunció que la planta se abastecerá al 100% de un parque fotovoltaico que producirá 6 MW, uno de los ocho parques solares que se están construyendo en la provincia con una inversión privada total de 55 millones de dólares.
Dado que se destina a la salud humana, todo insumo que se utilice debe ser agroecológico
Para la consultora del CFI Lorena Drewes, el cannabis "es una alternativa para las provincias que tienen sus economías ahogadas en dos o tres cultivos". La especialista se refiere a distritos ubicados por fuera de la pampa húmeda -donde dominan producciones tradicionales como, trigo y maíz-, entre las que se destacan la propia Jujuy, La Rioja, San Juan, Misiones o Corrientes.
"En mi provincia el agua es escasa, por lo que hay que utilizarla de manera eficiente. El cannabis, en relación a cultivos tradicionales como el olivo, cumple con ese objetivo, por una cuestión de economía de escala. Con una hectárea de cannabis se obtiene la rentabilidad de 50 de olivo", puntualizó Benjamín Enrici, presidente de Agrogenética Riojana Enrici e ingeniero agrónomo.
Santa Fe es otro de los distritos que tiene en marcha un emprendimiento vinculado al cannabis medicinal. El proyecto, encarado 100% por el Estado provincial, se realiza en un predio de 35 hectáreas, donde se sembraron plantas que serán la materia prima para que el Laboratorio Industrial Farmacéutico produzca aceite a distribuirse en el sistema de salud local.