El aceite de queule, extraído del árbol del mismo nombre (Gomortega keule), podría posicionarse como un foco relevante de estudio en salud pública, luego de que una investigación del Núcleo Milenio de Bioproductos, Genómica y Microbiología Ambiental (BioGEM) revelara su potencial para combatir el cáncer.
Queule: el árbol chileno en peligro cuyo aceite podría combatir el cáncer de mama, próstata y colon
Si bien el aceite del queule ayudaría a combatir células cancerígenas, la creación de un fármaco se obstaculiza por el estado de conservación de esta especie.
Publicado en la revista Frontiers in Pharmacology, el estudio demuestra que este aceite puede atacar células cancerígenas del cáncer de mama, colon y próstata.
Para obtener los resultados, el equipo de investigación comparó los efectos entre el aceite y dos fármacos de quimioterapia convencional: el queule demostró selectividad en cuanto a actividad citotóxica, es decir, combate en mayor medida a células cancerígenas por sobre las sanas.
Lo anterior cobra relevancia debido a que los tratamientos contra el cáncer que se utilizan en la actualidad no discriminan entre células malignas y benignas.
Esta facultad es lograda a través del estrés oxidativo (un desequilibrio dentro de la célula provocado por sustancias reactivas que la dañan y hacen que deje de funcionar correctamente), que activa el proceso de apoptosis (muerte celular programada de células dañadas).
La investigación completa cuenta con la colaboración de la Universidad de Valparaíso, la Universidad de Playa Ancha, la Universidad Técnica Federico Santa María y la Universidad de Catania (Italia).
Tratamiento clínico vs conservación del queule
Si bien los resultados son positivos en materia de salud oncológica, la disyuntiva se presenta en relación a la conservación del queule, que solo habita en La Araucanía y en el Biobío: el árbol se encuentra en peligro de extinción.
Sin embargo, investigadores ya realizan estudios para el desarrollo de más ejemplares de esta especie mediante un proceso in vitro como meristemas, callos, esquejes.
Otro obstáculo es que la composición química entre las especies de La Araucanía y el Biobío son diferentes, por lo que trabajar en la creación de un fármaco supone la estandarización de la materia prima, requiriendo más años de estudio, según explicó el Dr. Iván Montenegro, Académico UV e Investigador Principal BioGEM.