Richard Bobadilla: Día 83 en huelga de hambre
Lo invité a tomar un poco de sol y salió a desentumecerse. Frente a su carpa y sus ya numerosos letreros, nos pusimos a conversar. Está muy delgado, debilitado físicamente, pero con su espíritu idemne ante tanta injusticia e indiferencia de nuestro oprimido país.