El mall Barón en Valparaíso ya es pasado
Con la sentencia de la Suprema empezó el lloriqueo de las asociaciones empresariales, para quienes ceñirse a la ley es una mera decisión voluntaria de cada titular de proyectos, pues lo que interesa en definitiva, es la inversión que produce crecimiento económico y ocupación de mano de obra. Con este discurso falaz se han cometido las más atroces brutalidades en los distintos territorios del país.
Por
Patricio Herman