La conversión, la memoria y la historia
La cultura es conflicto, proceso, precisamente porque entre la memoria y la historia hay siempre un diálogo. Es un diálogo inacabado, infinito, que no se despacha turnando frases que explican por qué se es mejor ahora que antes y por qué, dada la avivada, se está por fin en condiciones de aplicar de un plumazo fórmulas verticales e innovadoras desde un gabinete.
Por
Federico Galende