El fin del miedo: Más allá de sobrevivir
No es cierto, como afirmaba Carlos Peña, que la estrategia empresarial de Moreno en la Araucanía sea ingenua (suponiendo que por ser empresarial, no es política). O de serlo, no es mucho más ingenua que su propuesta de “reconocimiento” desde la tribuna de la superioridad, como si el pueblo Mapuche necesitara nuestras credenciales de aprobación –de nosotros ¡los civilizados!– para instituirse como “sujeto” (un concepto muy occidental), acompañándolo de “justicia correctiva”, es decir ¿devolverles lo que es de ellos? Siempre y cuando se reconozca ante el mundo el hurto violento por parte del Estado; y “anamnética” ¿para hacer de la memoria Mapuche un museo, para que su bandera sea exhibida en la etiqueta de un pantalón o para que Ripley y Falabella financien campañas publicitarias con “rostros Mapuche”?