5 de octubre y el futuro del pinochetismo
Que los criminales de lesa humanidad hayan podido acceder a la figura de la libertad condicional o que, bajo la voz de Raúl Meza, un sector no menor de la población haga un llamado para reivindicar el SI, no debería considerarse un simple “retoño” de la presencia de fuerzas atávicas sino la puesta en juego de la verdad de la democracia transicional, el núcleo “necropolítico” de su despliegue.
Por
Rodrigo Karmy Bolton