Un par de puntos sobre las íes de la dominación
En 2019, la marcha multitudinaria del 8M en todo el país mostró una toma de posición feminista respecto a las violencias en los cuerpos, los territorios, donde la violencia del extractivismo y la depredación tiñe de rojo este modo de vida naturalizado, tal como ha explicitado la Coordinadora 8M, para quienes está claro que no basta hablar de hombres y mujeres: los lenguajes cambian porque los enfoques se enriquecen, se hacen más densos y complejos, yendo a la raíz de la violencia estructural. A la vez, hay que tener presente que la primera violencia que se aprende temprano es en el hogar, con la desigualdad normalizada de las mujeres, modo o “sedimento para otras dominaciones” (Segato).
Por
Eliana Largo