En algo se parecen Günter Schabowski e Ignacio Briones
Así fue como se creó el impuesto al patrimonio inmobiliario para aquellas personas naturales y jurídicas que son dueñas de viviendas con avalúos fiscales de $ 400.000.000, teniéndose presente que esos inmuebles, ya sea casas unifamiliares como departamentos, se transan en el mercado en sumas del orden de los $ 800.000.000, un poco más de un millón de dólares. Obviamente los llamados expertos tributarios que llevan las cuentas de los privilegiados del sistema, ya pusieron el grito en el cielo, entregando razones en contra de ese nuevo impuesto que busca aplacar la rabia acumulada de los más pobres.
Por
Patricio Herman