Jaime Mañalich, el ceremonioso ministro que poco sabe de ritualidad republicana
Mañalich se muestra más empeñado en lucir su evidente expertiz, en vez de socializar lo que sabe para lograr una real tranquilidad y ejercer realmente autoridad. Parece tan evidente la poca conversación y debate de temas de tamaña envergadura como el cierre de colegios al interior de Palacio, que crean en la asustada opinión pública una idea de desgobierno.