El coronavirus en la encrucijada humana
Frente a este despliegue de fenómenos producidos por el hombre en los últimos dos siglos, surge entonces lo que faltaba, la emergencia del cuerpo que por tan ignorado en todo este proceso se hace presente y también dice ¡basta! Pero no lo hace sólo desde su vulnerabilidad biológica, sino que emerge con fuerza la necesidad psíquica de la solidaridad, de la temporalidad en sus bajadas de apoyo y comprensión, desaceleración en el ritmo de vida y el respeto por lo más humano del humano, que al decirte Jean François Lyotard, hace mucho lo hemos extraviado.