Saltando grietas
Los desbordes de los gobiernos traen consecuencias fatales para ellos mismos, pero muy positivas para quienes los experimentan (una olla que llevaba demasiado tiempo a punto hervir el agua y al fin explota). Los estallidos dejan cicatrices. Hay vínculos que se quiebran y con justa razón no pueden volverse a recomponer. Por eso no podemos dar pasos en falsos.