Rechazar ¿con amor?
Françoise Davoine y Jean-Max Gaudillière le llaman "perversión del juicio" a lo que sucede cuando las víctimas se convierten en las culpables producto de un orden social que enloquece a las personas con discursos donde se trastoca la capacidad de enjuiciar el bien y el mal. Esto es muy parecido a "rechazar por amor", sobre todo cuando oímos frases tales como "me pegó por amor", como sugería un spot de la franja televisiva del Rechazo.