La falta de amor humano de la élite chilena
El orden debía ser blanco y católico. Así de simple y simplón. En 1894 dijo el sabio alemán Rodolfo Lenz: “En Chile parece faltar por completo entre la gente ilustrada ese amor y cariño al pueblo bajo”. Más de cien años después, Francesco Borghesi, historiador de la Universidad Católica, lo volvió a constatar: “Yo creo que lo singular de la élite chilena es la falta de amor a su propio pueblo. Es decir, dirigieron a un pueblo que no amaron, del cual en el fondo no se preocuparon, del cual se sintieron separados por razones de raza, o bien, por razones de cultura”.
Por
Maximiliano Salinas