El gobierno de Estados Unidos lanzó una ofensiva diplomática contra la Corte Penal Internacional (CPI), con el objetivo de debilitar su funcionamiento y promover un mayor rechazo internacional al tribunal con sede en La Haya. La iniciativa fue anunciada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y provocó cuestionamientos desde organismos internacionales y sectores políticos en Chile.
La medida abrió un nuevo conflicto entre Washington y defensores del derecho internacional, quienes advierten que la CPI cumple un rol central en la persecución de los responsables de los crímenes más graves contra la humanidad.
Desde la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE) expresaron su respaldo al tribunal, mientras que en Chile el Partido por la Democracia (PPD) llamó al gobierno de José Antonio Kast a manifestar su rechazo.
Estados Unidos impulsa una campaña contra la Corte Penal Internacional
La administración estadounidense anunció una estrategia orientada a debilitar políticamente a la Corte Penal Internacional, cuestionando su legitimidad y buscando que otros Estados reconsideren su permanencia en el sistema creado por el Estatuto de Roma.
El secretario de Estado Marco Rubio sostuvo que Washington considera que la CPI representa una amenaza para la soberanía de Estados Unidos, debido a que el país norteamericano no forma parte del Estatuto de Roma y rechaza que el tribunal pueda investigar a ciudadanos estadounidenses.
La iniciativa estadounidense apunta a restar respaldo político al organismo judicial y promover que países aliados evalúen su relación con la Corte Penal Internacional.
La CPI fue creada en 2002 y tiene como misión investigar y juzgar a personas acusadas de cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y crimen de agresión, especialmente cuando los sistemas judiciales nacionales no pueden o no quieren llevar adelante esos procesos.
Chile forma parte del sistema de justicia penal internacional luego de ratificar el Estatuto de Roma en 2009, consolidando su participación dentro de la Corte Penal Internacional.
ONU y Unión Europea defienden la independencia de la CPI
La ofensiva estadounidense generó una respuesta inmediata desde distintos actores internacionales.
Desde la ONU, el portavoz Stéphane Dujarric reafirmó la importancia de la Corte Penal Internacional y el papel que cumple dentro del sistema internacional de justicia, destacando la necesidad de preservar instituciones orientadas a combatir la impunidad.
En tanto, la Unión Europea manifestó su respaldo al tribunal y rechazó cualquier intento destinado a afectar su independencia. Desde Bruselas han defendido que la CPI constituye una herramienta fundamental para garantizar que los responsables de crímenes internacionales puedan enfrentar procesos judiciales.
La reacción europea y de Naciones Unidas se suma a las críticas expresadas por distintos gobiernos y organizaciones que consideran que debilitar la Corte podría afectar los mecanismos internacionales de protección de las víctimas.
PPD pide al Gobierno de Chile pronunciarse
En Chile, el Partido por la Democracia (PPD) expresó su "consternación e inquietud" frente al anuncio realizado por Estados Unidos y llamó al Ejecutivo a manifestar públicamente su rechazo.
“La Corte Penal Internacional es uno de los principales instrumentos judiciales independientes que la comunidad internacional se ha dado para juzgar a personas acusadas de cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y crímenes de agresión”. “La Corte Penal Internacional es uno de los principales instrumentos judiciales independientes que la comunidad internacional se ha dado para juzgar a personas acusadas de cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y crímenes de agresión”.
El PPD señaló que, como partido defensor del derecho internacional, los tratados y el multilateralismo, rechaza cualquier intento de debilitar una institución cuyo mandato busca sancionar a responsables de los crímenes más graves.
Asimismo, recordó que Chile adhirió al Estatuto de Roma en 2009 y destacó que la existencia de la CPI ha permitido avanzar en la lucha contra la impunidad, promover juicios justos, entregar justicia a las víctimas y prevenir nuevos delitos internacionales.
Finalmente, la colectividad pidió al Gobierno chileno expresar su rechazo a la iniciativa estadounidense, argumentando que una acción de este tipo podría afectar las normas internacionales construidas durante décadas y debilitar los esfuerzos multilaterales destinados a mantener la paz y la seguridad global.