En medio de un paisaje de salares, lagunas altiplánicas e imponentes volcanes nevados, protegidos por el Parque Nacional Lauca, se abre la ruta internacional 11 CH que conecta la región de Arica con Bolivia. Por ella circulan camiones y autos que han protagonizado atropellos de tarucas, derrames de petróleo y aceite y otros daños ambientales.
Tarucas atropelladas, botellas con orina y derrames de petróleo: El reiterado daño ambiental en la ruta 11CH
Camiones bolivianos derraman aceite, petróleo y orina además de atropellar tarucas en la ruta 11CH que atraviesa un parque nacional con salares en Arica.
El caso más notorio ocurrió en noviembre de 2025, cuando un camión boliviano volcó en el lago Chungará, derramando más de 25 mil litros de aceite de soya. El hecho afectó directamente a decenas de aves y parte del material fue absorbido por el mismo suelo esponjoso de la laguna.
A la fecha, guardaparques de Conaf han logrado retirar gran parte del aceite derramado, mientras que otra parte quedó en el ambiente y está siendo biorremediada por los mismos orgainismos del ecosistema, según declaran especialistas de la institución.
Pero organizaciones vecinales y comunidades indígenas de la zona declaran que este hecho no es aislado sino recurrente. Tras dicho derrame, manifestantes de la organiazación Salvemos Chungará llegaron hasta la zona de ingres de camiones del Terminal Puerto Arica con botellas llenas de orina que, según denuncian, los conductores de los camiones arrojan constantemente en la ruta 11CH.
Daño ambiental en la ruta
A pesar de la alta repercusión mediática que tuvo este evento, unos meses después ocurrió otro derrame, esta vez de petróleo, cuando un camión boliviano volcó en el km 140 de la ruta 11CH dentro del Parque Nacional. Se estima que cerca de 600 litros de combustible se derramaron en bofedales del lugar.
En mazo de 2025, otro camión ya había derramado 10 mil litros de crudo sobre los ecosistemas. Otro caso ocurrió en abril de 2024 en la misma ruta pero a la altura de Socoroma, antes de llegar al Parque Nacional Lauca.
Esta vez la contaminación no solo afectó ecosistemas sino que dejó a la localidad rural sin agua potable. El camión de origen boliviano volcó derramando 3 mil litros de hidrocarburos que contaminaron el estanque de riego y el sistema de Agua Potable Rural de la localidad.
A fines de 2024 los agricultores de Socoroma afectados recibieron bonos de entre $500 mil y $ 1 millón por los daños ocasionados. Según destaca la dirigenta de la fundación Aka Pacha, Natalia Gutiérrez, las personas de la localidad aún no confían en la calidad del agua que tienen disponible.
Problema estructural
La fundación Aka Pacha realizó un informe financiado por un fondo del Ministerio de Medio Ambiente, que describe una seguidilla de vertimientos detectados desde 1990 en la ruta que atraviesa la provincia de Parinacota. En él, se propone crear un plan comunitario para que las y los vecinos de la zona puedan prevenir y recuperarse luego de estos eventos.
“El problema no es puntual, es estructural. Estos derrames están destruyendo un ecosistema frágil y un territorio ancestral. Es necesario que el Estado actúe con urgencia y enfoque territorial”, declaró Gutiérrez ante medios locales durante el lanzamiento del informe.
Consejeros regionales de Arica han declarado que es común "ver a conductores bolivianos manejando con pocas horas de descanso, sin chofer de relevo y a exceso de velocidad", y que se trata de una situación difícil de fiscalizar ya que existe un tratado que limita la fiscalización de camiones bolivianos en territorio nacional.
Atropello de tarucas
Otra situación que se ha registrado en esta ruta es el atropello de tarucas. Según denuncias vecinales dadas a conocer por la fundación Akapacha, solo entre enero y febrero de 2026 se registraron dos tarucas atropelladas y muertas en esta ruta, develado una amenaza frecuente que enfrenta esta especie en su hábitat.
"Carreteras, minería y expansión agrícola han fragmentado su hábitat y bloquean su acceso al agua. Hoy gran parte de sus poblaciones vive fuera de áreas protegidas", declaran desde la organización. La taruca, también conocida como huemul del norte, es un ciervo nativo de Chile que habita el altiplano y está clasificado como en peligro de extinción.
Existe poca información sobre la distribución de las tarucas y el estado actual de sus poblaciones, algunas estimaciones apuntan a la existencia de solo 830 animales, que enfrentan amenazas a lo largo de todo su rango de distribución.