Cuando la contaminación acumulada por la actividad industrial en Quintero y Puchuncaví se hizo insoportable, fueron las mujeres las que levantaron la voz y dieron a conocer al mundo entero la vulneración que sufrían los derechos humanos de sus vecinos y vecinas.
Postulan a histórica defensora ambiental de Quintero y Puhcuncaví al Premio Nacional de Derechos Humanos
En medio de nuevos episodios de intoxicación masiva, organizaciones vecinales y nacionales apoyan la candidatura de Katta Alonso al premio de derechos humanos.
Katta Alonso ha sido una de las voces más visibles de esta lucha que, a pesar de lograr grandes victorias, sigue enfrentando graves episodios de intoxicación masiva, como el que afectó a decenas de niños y niñas de colegio a fines de abril.
Como una de las fundadoras de Mujeres en Zonas de Sacrificio en Resistencia, logró posicionar el concepto de zonas de sacrificio y visibilizar la vulneración que tiene la contaminación industrial acumulada, no solo en el ambiente sino en la calidad de vida, salud física y mental de las personas y el derecho de niños y niñas a un medio ambiente sano y a la educación.
En 2019, el movimiento ciudadano liderado por personas como Alonso logró un fallo histórico de la Corte Suprema, donde se determinaba que la negligencia del Estado vulneró los derechos humanos de vecinos de la zona, y ordenó a tomar acciones para determinar el origen de los gases que contaminan a la población.
Intoxicaciones en Quintero y Puchuncaví
A pesar de avances en monitoreo y nuevas normas para regular ciertos contaminantes, ninguna medida ha sido suficiente para frenar las intoxicaciones, que siguen ocurriendo con frecuencia, ni tampoco para determinar el origen de estas y los responsables.
Mientras los problemas ya conocidos se siguen arrastrando, el futuro de la bahía también está en disputa, con nuevos proyectos industriales como plantas desalinizadoras o de hidrógeno verde, aprobadas para instalarse en la zona bajo un discurso de “industrias verdes” que ha sido criticado por organizaciones vecinales y sindicatos de pescadores.
La candidatura de Katta Alonso al premio que entrega el Instituto Nacional de Derechos Humanos ha sido respaldada por organizaciones vecinales y nacionales, como Mujeres en Zonas de Sacrificio, Modatima o Greenpeace.