Mientras avanzan los contratos y prospecciones para extraer litio en los salares del Desierto de Atacama, la protección de estos ecosistemas quedó en incertidumbre tras el retiro de Contraloría de seis decretos que creaban áreas protegidas conteniendo salares en el país. Estos decretos protegían 10 salares de la región de Atacama.
Durante el gobierno de Gabriel Boric, el Comité de Ministros también aprobó otros seis decretos creando áreas protegidas para cuidar 11 salares más en la región de Antofagasta. Estos decretos nunca fueron firmados ni ingresados a Contraloría, y hoy no existe claridad sobre si se retomarán o descartarán bajo este gobierno, según un informe de la fundación Chile Sustentable.
Estás áreas (parques y reservas nacionales) que quedaron en pausa son parte de la Red de Salares Protegidos, promovida por el Gobierno de Gabriel Boric para mitigar el impacto ambiental que tendrá la minería del litio en los salares, que esencialmente son cuerpos de agua en medio del árido desierto, entregando sustento a las comunidades locales y a la flora y fauna en un entorno extremo.
Red de salares protegidos
Los 21 salares que quedaron sin protección son parte de la lista de 27 ecosistemas que fueron priorizados para su protección en 2024, luego de un largo trabajo con informes técnicos de la Universidad de Antofagasta, y procesos de consulta indígena y participación ciudadana.
Los otros seis salares que suman la lista de 27 también quedaron sin protección e incluyen los más grandes del país: el Salar de Atacama y el de Maricunga. Mientras que el salar de Atacama ya presenta señales de colapso por la extracción minera, el de Maricunga preocupa por la presencia de 3 colonias reproductivas de flamencos.
Además del valor ecológico, estos ecosistemas guardan un alto potencial turístico, científico, cultural e histórico. Entre ellos, está uno de los únicos salares ácidos de Sudamérica, zonas con asentamientos Inca, antiguas rutas de arrieros y enormes colonias de aves. A continuación, un recorrido por cada una de las seis áreas cuyos decretos fueron retirados.
Parque Nacional Lagunas de la Puna
El Parque Nacional Lagunas de la Puna protegería 55 mil hectáreas y tres sistemas: Las Lagunas Bravas, la Laguna del Bayo y las Lagunas del Jilguero que corresponden a dos salares. Sus suelos concentran depósitos glaciares y costras con sulfatos, cloruros y boratos.
Lagunas bravas
Lagunas Bravas, en el propuesto Parque Nacional Lagunas de la Puna.
En el entorno de las Lagunas Bravas se encuentra un asentamiento inca con estructuras pircadas; una técnica ancestral de construcción andina que utiliza piedras dispuestas en seco con un encaje preciso para garantizar firmeza mediante gravedad y fricción.
A pesar de su aislamiento, los sitios ya forman parte de circuitos turísticos operados por empresas del altiplano, lo que subraya tanto su atractivo paisajístico como la presión antrópica que podría incrementarse sin protección formal.
En las lagunas viven aves vulnerables o casi amenazadas como la parina grande, la parina chica, el caití y la tagua cornuda. También hay mamíferos en categoría de conservación vulnerable como la vicuña y el guanaco.
Salar de Pedernales
El Parque Nacional Salar de Pedernales abarcaría 56 mil hectáreas en el altiplano atacameño reuniendo dos salares: el Salar de Pedernales —con costras de yeso y halita y pequeñas lagunas u "ojos" de sal— y el Salar de La Laguna, un sistema de tipo playa con un espejo de agua que varía según la estación.
Salar de Pedernales. Foto: Universidad de Antofagasta
Estos ecosistemas tienen un alto valor cultural para comunidades colla de Chile y Argentina que han ocupado estacionalmente el lugar desde fines del siglo XIX en veranadas para el pastoreo, cruzando a través de rutas de arrieraje.
A diferencia de otros en el altiplano, estos salares son de más fácil acceso por la presencia de rutas, por lo que tienen un alto potencial turístico para avistadores de aves. Además, conforman un corredor biológico con presencia de reptiles en estado de conservación, como
Parque Nacional Salar de Las Parinas
El Parque Nacional Salar de Las Parinas abarcaría más de 37 mil hectáreas en zonas que llegan hasta los 5.700 metros de altura. Según los estudios técnicos, es uno de los salares con más riqueza y abundancia de especies.
El salar está rodeado de estratovolcanes y formaciones con costras de yeso y halita de hasta 50 centímetros de altura. Su hidrología depende de manantiales con aguas sulfatadas y ha mantenido una superficie de agua relativamente estable durante las últimas décadas.
En sus bordes se registran 23 especies de vertebrados, entre ellas las tres especies de flamencos altoandinos presentes en Chile, que están en estado vulnerable o casi amenazado: la parina grande la parina chica y el flamenco chileno. También se avistan vicuñas, guanacos y reptiles. La gran cantidad de flamencos que se pueden ver en el salar ha sorprendido a investigadores.
Parque Nacional Salar de Gorbea
El Parque Nacional Salar de Gorbea ocuparía 26.269 hectáreas y destaca por una característica que lo diferencia del resto del conjunto: es uno de los pocos salares ácidos de Sudamérica, con salmueras que registran valores de pH inferiores a dos.
El salar está compuesto principalmente por sulfato de calcio (yeso) y sulfato de sodio (thenardita), con montículos de cristales que alcanzan entre dos y 150 metros de espesor. En su centro se abre una laguna de color verde esmeralda, rodeada por estructuras de yeso. El acceso es solo posible con vehículo 4x4 y no existen caminos públicos habilitados.
SALAR DE GORBEA
Salar de Gorbea, en el propuesto Parque Nacional Salar de Gorbea.
Su historia humana está ligada al arrieraje transfronterizo: entre las décadas de 1940 y 1970, el salar fue utilizado en travesías clandestinas con mulas, ovejas y burros que evitaban los puestos de control cruzando pasos sobre los 4.000 metros, integrando redes de abastecimiento entre Argentina y Chile.
También formó parte de rutas de caza de chinchillas desde la zona de Peine. En términos biológicos, el salar presenta baja riqueza de vertebrados —nueve especies registradas—, pero su singularidad geoquímica lo convierte en un sitio de alto interés científico y un laboratorio natural para el estudio de microorganismos adaptados a condiciones extremas.
El salar está compuesto principalmente por sulfato de calcio (yeso) y sulfato de sodio (thenardita), con montículos de cristales que alcanzan entre dos y 150 metros de espesor. En su centro se abre una laguna de color verde esmeralda, rodeada por estructuras de yeso. El acceso es solo posible con vehículo 4x4 y no existen caminos públicos habilitados.
Reserva de Región Virgen Laguna Escondida
La Reserva de Región Virgen Laguna Escondida abarcaría 39.516 hectáreas en torno a dos sistemas: la Laguna Escondida y el Salar de Eulogio o Wheelwright, ubicados entre 4.200 y 6.140 metros sobre el nivel del mar en la región de Atacama.
Laguna Escondida, para la propuesta Reserva de Región Virgen Laguna Escondida.
Laguna Escondida, para la propuesta Reserva de Región Virgen Laguna Escondida.
La Laguna Escondida se emplaza en el interior de una caldera volcánica de laderas empinadas, con bordes de costras salinas de cloruros, sulfatos y boratos, y una superficie de agua que ha mantenido una estabilidad notable desde 1986, con 385 hectáreas cubiertas. No existen accesos habilitados —el ingreso solo fue posible mediante guías locales y vehículos 4x4 por el sector sur—, lo que ha preservado el ecosistema en estado prácticamente prístino.
En consecuencia, el grado de preservación es muy alto: no se registra presencia humana histórica en sus inmediaciones. En la zona habitan once aves en algún nivel de amenaza, además de vicuñas y la lagartija de Rosenmann, una especie que solo habita en la alta cordillera de Atacama.
La microbiología de ambos sistemas está dominada por diatomeas y comprende 20 géneros de fitoplancton, lo que refleja una biodiversidad microscópica de relevancia científica aún poco documentada.
Lagunas Las Parinas y Redonda
La Reserva de Región Virgen Lagunas Las Parinas y Redonda es la más pequeña del conjunto, con 10.970 hectáreas, pero concentra una diversidad biológica significativa.
El sistema está formado por dos lagunas ubicadas al final de una microcuenca rodeada de altas cumbres, a más de 4 mil metros de altura. Sus bordes presentan vegetación acuática sumergida que actúa como sustrato para invertebrados que son el alimento clave de flamencos.
LAS PARINAS Y REDONDA
Laguna redonda, en la propuesta Reserva de Región Virgen Lagunas Las Parinas y Redonda.
Por su alto grado de aislamiento y preservación, la categoría propuesta excluye todo uso público y solo permite investigación científica estrictamente autorizada.
Al igual que el resto de las áreas, el decreto que la crearía permanece retirado del trámite en Contraloría, sin que el gobierno de Kast haya informado una fecha de reingreso.