Un hito histórico ha ocurrido en los Premio Goldman del Medio Ambiente, considerados como el "Nobel Verde", que en su edición 2026 entregó todos sus galardones a mujeres, a quienes se les reconoció su lucha por la protección de la biodiversidad y las comunidades frente a grandes proyectos destructivos de empresas.
Este premio fue creado en 1989 por la fundación Goldman Environmental Foundation y distingue cada año a seis figuras de cada región del mundo que han realizado una labor destacada en la defensa del medio ambiente.
Es una activista indígena de Alaska que destacó por su trabajo contra un gran proyecto minero en la región de Bristol Bay. Según reportes recientes, ayudó a frenar el desarrollo de la mina Pebble, un polémico proyecto de extracción de cobre y oro que amenazaba ecosistemas y zonas de pesca de salmón fundamentales para comunidades locales y pueblos indígenas.
Irooro Tanshi (Nigeria)
Es una ecóloga y defensora ambiental de Nigeria reconocida internacionalmente por su labor en la conservación de los bosques tropicales y la protección de especies amenazadas. En 2016 participó en el redescubrimiento de una colonia del murciélago de nariz de hoja de cola corta, una especie endémica que no había sido vista en más de cuatro décadas.
Además, lideró iniciativas para enfrentar los incendios forestales provocados por actividades agrícolas, creando brigadas comunitarias mediante la campaña Zero Wildfire Campaign.
Gracias a este trabajo, decenas de incendios fueron controlados entre 2022 y 2025, ayudando a preservar la Reserva de Vida Silvestre de las Montañas Afi y beneficiando a miles de personas de las comunidades cercanas.
Borim Kim (Corea del Sur)
Es una activista climática de Corea del Sur reconocida por liderar el primer litigio climático exitoso impulsado por jóvenes en Asia.
Junto a la organización Youth 4 Climate Action, logró que en 2024 la Corte Constitucional surcoreana declarara inconstitucional la política climática del gobierno por no proteger adecuadamente los derechos de las futuras generaciones.
Gracias a esta decisión, el Estado quedó obligado a establecer metas vinculantes de reducción de emisiones entre 2031 y 2049 para avanzar hacia la neutralidad de carbono en 2050.
Sarah Finch (Reino Unido)
Es una activista ambiental del Reino Unido reconocida por liderar una histórica batalla legal contra la extracción de petróleo en el sureste de Inglaterra.
Junto al grupo Weald Action Group, pasó más de una década oponiéndose a proyectos de perforación petrolera y logró una victoria clave en la Corte Suprema británica en 2024.
El fallo, conocido como “Finch ruling”, estableció que las autoridades deben considerar el impacto climático generado por la quema de combustibles fósiles antes de aprobar nuevos proyectos de extracción.
Teonila Roka Matbob (Papúa Nueva Guinea)
Es una líder indígena y activista ambiental de Papúa Nueva Guinea reconocida por encabezar una campaña que obligó a la minera Rio Tinto a asumir responsabilidad por los graves daños ambientales y sociales causados por la mina Panguna, abandonada durante décadas.
Su trabajo logró que en 2024 la empresa firmara un acuerdo histórico para iniciar procesos de reparación ambiental y apoyo a las comunidades afectadas.
Yuvelis Morales Blanco (Colombia)
Es una activista ambiental colombiana reconocida por liderar la oposición al fracking en Puerto Wilches, una comunidad ubicada a orillas del río Magdalena.
Su trabajo ayudó a frenar la implementación de proyectos piloto de fracking en Colombia y a visibilizar la defensa del río Magdalena y de las comunidades afrocolombianas afectadas por la contaminación petrolera.
En 2024, la Corte Constitucional colombiana confirmó que estos proyectos violaban el derecho de la comunidad al consentimiento libre, previo e informado.