Este año, con un fenómeno de El Niño especialmente intenso, se ha hecho evidente la vulnerabilidad que tienen muchos sectores urbanos de Chile ante el riesgo de aluviones. Pero en el país también hay formas de construir espacios urbanos que han reducido ese riesgo de forma comprobada, y una de ellas son los parques inundables.
Un caso emblemático en una zona de especial riesgo es el Parque Kaukari ubicado a lo largo del río Copiapó en el centro de la ciudad del mismo nombre, en el desierto de Atacama. En los suelos secos del norte de Chile, donde las ciudades están rodeadas de pendientes y quebradas, con períodos largos de sequía seguidos de lluvias intensas en poco tiempo, los aluviones son una amenaza latente.
Integrar la naturaleza y la ciudad
Para entregar un área verde a la ciudad a la vez que se protegía a las personas de los aluviones, el proyecto del parque Kaukari fue diseñado de forma integrada entre el Ministerio de Vivienda y la dirección de Obras Hidráulicas del MOP.
Además, el arquitecto a cargo del diseño, el Premio Nacional de Arquitectura Teodoro Fernández, trabajó codo a codo con su hermano gemelo Bonifacio, que es ingeniero hidráulico. Según relata la arquitecta Macarena Gaete, que trabajó en el diseño del parque, el equipo de diseño de paisaje y el de ingeniería hidráulica trabajaron durante un año en la misma oficina para idear el proyecto.
Mientras la respuesta tradicional de ingeniería frente a un río suele ser la de canalizarlo con hormigón en forma de cajón, el diseño del parque Kaukari contempla un perfil en V que genera una transición entre el río y la ciudad.
En los bordes, se construyó la parte más dura y urbana, y hacia el centro del cauce se mantuvo el lecho descubierto, esperando que el río fuera restaurando la vegetación. También se estudió el tipo de vegetación para reforestar la zona y ayudar a la naturaleza a recuperarse, según la sombra y el clima del lugar. Cuando el río baja su caudal, la gente puede ocupar la zona baja como área verde.
Según relata Gaete, a pocos meses de inaugurado el primer tramo, ya se veía una restauración ecológica en el lecho del río. También declara que el esfuerzo de integrar el río con la zona urbana no significó un aumento en el costo del proyecto.
Parque inundable y aluviones
Durante el diseño y construcción del parque, que inauguró su tercera de cuatro etapas en febrero de 2016, ocurrieron aluviones en 2015 y 2017 donde la infraestructura logró retener parte de la inundación. Tras estos eventos, se rediseñó el parque para que incluso lograra retener más agua y enlentecer su paso para resguardar las zonas urbanas aledañas.
Tras las intensas lluvias de invierno de 2026 en el norte del país, el Seremi del Ministerio de Vivienda de la región de Atacama destacó la efectividad del parque inundable para canalizar y enlentecer el flujo del agua, resguardando las zonas aledañas del riesgo de inundación.