Cámaras trampa instaladas en el desierto florido de la Región de Atacama registraron a roedores y a un marsupial endémico alimentándose durante la noche del néctar de la garra de león (Bomarea ovallei). Se trata de una de las flores más emblemáticas del fenómeno y de una especie en peligro de extinción. El hallazgo, impulsado por el fotógrafo e investigador independiente Bernardo Segura, sería el primer estudio sobre mamíferos polinizadores en Chile.
Según explicó Segura en entrevista con Sernatur la idea surgió a partir de la forma de la planta: una flor rastrera, abierta y a ras de suelo, rasgos típicos de las especies polinizadas por pequeños mamíferos. Por eso instaló una cámara junto a la garra de león, en una temporada con alta presencia de ratones en la zona. Los registros mostraron al ratón orejudo de Darwin, al ratón oliváceo y a la yaca, un marsupial que solo habita en Chile, con el hocico cubierto de polen. "Nunca se había sabido algo tan importante como que la están polinizando roedores", afirmó el investigador.
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¿Por qué los mamíferos polinizadores pasan desapercibidos en el desierto florido?
De acuerdo con Segura, la mayoría de estos animales tiene hábitos nocturnos. Por eso, quienes visitan la zona durante el día solo alcanzan a observar insectos y aves en las flores. Mientras los mamíferos buscan alimento, el polen se adhiere a su rostro y viaja de una flor a otra. Esa polinización accidental complementa la labor diurna de aves como el picaflor del norte y el yal. "En Chile, el estudio de los mamíferos que visitan flores es realmente nuevo", sostuvo en declaraciones recogidas por Terram.
Tras los primeros registros, Segura se contactó con Jaime Martínez, investigador del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), y juntos diseñaron un estudio con experimentos y más cámaras trampa. En ese marco, el despliegue pasó de tres dispositivos iniciales a decenas, y ambos esperan publicar el artículo científico este año. Además, el equipo documentó interacciones similares en otras dos especies. En el chagual registró la visita de un zorro culpeo, y en la ortiguilla (Caiophora coronata), planta de la alta cordillera, observó que también la polinizan roedores.
Por otro lado, el hallazgo tiene implicancias directas para la conservación. La garra de león es una especie microendémica que crece solo en la costa y no florece todos los años, lo que reduce las ventanas de tiempo para recolectar datos. "Saber quién la está polinizando es fundamental", señaló Segura a Cooperativa Ciencia. Hasta ahora, la literatura sobre los polinizadores del desierto florido era escasa. Así lo advirtieron en 2022 investigadores de la Universidad de Los Lagos, que iniciaron el primer estudio de polinizadores nativos en este ecosistema.
Finalmente, la investigación coincide con una temporada que, tras las lluvias asociadas al fenómeno de El Niño, podría extenderse hasta diciembre. Ante el aumento de visitantes, Segura llamó a no arrancar ejemplares de garra de león, porque su población es reducida y el impacto de extraer una sola planta es alto.