El Parque Metropolitano Cerros de Renca aportaría US$ 8,9 millones anuales en beneficios vinculados a la salud, la gestión del agua, el turismo y la regulación del calor hacia 2035. Así lo estima una valoración de servicios ecosistémicos que la Municipalidad de Renca desarrolló con apoyo de CAF-banco de desarrollo de América Latina y el Caribe.
La evaluación midió cuatro ámbitos: salud y bienestar, turismo, regulación climática y gestión del agua. De acuerdo con el estudio, en el escenario de 2035 los beneficios de un solo año superarían los US$ 7,6 millones invertidos en el parque entre 2018 y 2025. La cifra le pone un valor económico a los beneficios para la comunidad, pero no significa ingresos directos para el municipio ni rentabilidad financiera.
El alcalde de Renca, Claudio Castro destacó los avances que se han hecho en el cerro de reforestación con 75 mil árboles y proyectos de infraestructura de agua. También recuerda los diez años de lucha comunitaria que dieron paso al proyecto del Parque Metropolitano en el cerro Renca; hoy en disputa por la posible instalación de un proyecto eléctrico que cuenta con el rechazo del alcalde y de organizaciones vecinales.
¿Cómo aportará el cerro Renca al bienestar?
La salud y el bienestar concentran el 62% del valor proyectado, equivalente a US$ 5,5 millones anuales. Para 2035, el estudio estimó 1,2 vidas salvadas al año y la remoción de 50 toneladas anuales de material particulado fino del aire.
Ese aporte tiene especial relevancia en una comuna de aproximadamente 160.000 habitantes, que cuenta con apenas 3,5 metros cuadrados de áreas verdes por persona. Por ello, la recuperación de 207 hectáreas de ladera degradada incluyó la plantación de miles de árboles nativos entre 2018 y 2025. También incluyó un sistema de riego con aguas industriales tratadas.
Además, más de 40.000 personas han participado en actividades de reforestación, educación y participación comunitaria vinculadas al parque. El estudio también estimó un aumento de US$ 12 millones en el valor de las propiedades cercanas. Ese efecto es único y se cuenta por separado de los beneficios anuales.
Con todo, la evaluación dejó fuera aportes que todavía no se valoran en dinero, como la biodiversidad, la cohesión social y la salud mental y cardiovascular.