España dio un importante paso en el desarrollo de tecnologías de sostenibilidad para la recuperación de recursos críticos. Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, lograron extraer cobre, plata y platino desde residuos electrónicos mediante un sistema pionero que apunta a transformar la gestión de la llamada “basura electrónica”.
Extracción de metales estratégicos desde basura electrónica: sostenibilidad y tecnología pionera en España
Científicos españoles lograron sacar este tipo de metales de la basura electrónica, que son esenciales para la transición energética, con una tecnología de sostenibilidad.
El avance se concretó en el marco del proyecto RC-Metals, una planta piloto ubicada en Madrid que utiliza un horno vertical de lanza sumergida para separar y recuperar metales de alto valor presentes en aparatos electrónicos desechados, como computadores, teléfonos móviles y electrodomésticos.
La tecnología funciona mediante la inyección de combustible y oxígeno en el interior de material fundido, permitiendo aislar los metales de forma más eficiente y limpia que los métodos tradicionales. Según los investigadores, este procedimiento reduce significativamente el impacto ambiental asociado a la minería convencional y abre una nueva alternativa para el reciclaje industrial en Europa.
Metales críticos para la transición energética
Los metales recuperados son considerados estratégicos debido a su importancia en industrias vinculadas a la transición energética, la electromovilidad y la digitalización. El cobre, por ejemplo, es clave para redes eléctricas y baterías, mientras que el platino y la plata tienen aplicaciones en tecnologías avanzadas y energías limpias.
La iniciativa cobra relevancia en medio de la creciente preocupación mundial por el abastecimiento de materias primas críticas. Diversos estudios han advertido que la demanda de estos minerales aumentará de forma acelerada durante las próximas décadas debido al desarrollo de energías renovables, vehículos eléctricos y dispositivos tecnológicos.
Actualmente, Europa genera millones de toneladas de residuos electrónicos cada año, muchos de los cuales contienen materiales reutilizables que terminan desaprovechados o mal gestionados.
Los expertos en ciencia destacan que convertir estos desechos en nuevas fuentes de materias primas representa una oportunidad clave para impulsar la economía circular y disminuir la contaminación.