Desde 2001, el 1 junio se conmemora el Día Mundial de la Leche, impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para visibilizar el papel de los lácteos en los sistemas alimentarios. Además, se debate sobre el impacto ambiental y el uso de agua al producir leche animal frente a alternativas vegetales.
Consumo de mil litros de agua por uno de leche impulsaría producción de variedades de soja, avena y almendra
En el Día Mundial de la Leche, una académica de la U. Mayor advierte que las bebidas vegetales deben fortificarse para reemplazar nutrientes de origen animal.
¿Cuánta agua se necesita para producir leche de vaca?
Producir un litro de leche de vaca requiere en promedio entre 600 y 1.000 litros de agua. Esta cifra, conocida como huella hídrica, abarca el ciclo completo de producción: el riego de los cultivos que consume el animal —que concentra entre el 90 y el 95% del total—, el consumo directo del ganado y el uso en instalaciones de ordeño.
En términos de emisiones, la leche de vaca genera entre 3 y 3,7 kilogramos de CO equivalente por litro, la cifra más alta entre todas las variedades. Le sigue la leche de arroz, con entre 1,18 y 1,44 kg, y la de almendra, con 0,7 kg. En el extremo más bajo del ranking se ubican la leche de avena (0,45 kg) y la leche de soya (0,98 kg, aunque algunos estudios la sitúan incluso más abajo).
Efectos de la sequía en cultivos estratégicos: Estudio clave busca indagar los efectos del estrés hídrico
Inauguran mini humedal en el Parque Mahuida que limpia las aguas grises y las guarda para la sequía
Huella Azul, Verde y Gris: las normas internacionales que Chile utiliza para evaluar uso de agua empresarial
Las alternativas vegetales más sostenibles
Entre las opciones vegetales, la soya y la avena destacan como las más eficientes. La leche de soya requiere aproximadamente 28 litros de agua por litro de bebida; la de avena, alrededor de 48 litros, y ocupa cerca de un 80% menos de tierra que la de vaca.
En el extremo opuesto está la leche de almendra: necesita hasta 370 litros de agua por litro y se produce mayoritariamente en zonas con escasez hídrica severa, como California, que concentra el 80% de la producción mundial.
Sin embargo, el menor impacto ambiental no implica equivalencia nutricional. Cecilia Sepúlveda, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Mayor, advirtió en entrevista con El Desconcierto que la diferencia entre la leche de vaca y sus alternativas vegetales va más allá de la cantidad de nutrientes.
"Puede ser que tengamos los mismos 5 gramos de proteína, pero van a estar compuestos de distintas estructuras y eso hace que sea de una calidad que no es la mejor", comentó.
¿Son aptas las leches vegetales para niños y adolescentes?
La especialista explicó que la leche de vaca presenta ventajas en la absorción de micronutrientes clave como el calcio, el zinc y la vitamina B12. Las leches vegetales contienen fitatos —compuestos que inhiben la absorción de minerales—, lo que reduce la biodisponibilidad de estos nutrientes aunque las cantidades declaradas en el etiquetado sean similares.
Frente a la pregunta de si estas bebidas son aptas para la infancia y la adolescencia, Sepúlveda fue cautelosa: "Si son leches que están debidamente fortificadas en las vitaminas, está bien. Pero aún así hay un tema en proteínas". Su recomendación es priorizar siempre las variedades enriquecidas con calcio, vitamina D y vitamina B12.
Respecto al futuro del mercado, la nutricionista reconoció que el consumo de alternativas vegetales seguirá creciendo por razones éticas, ambientales y de marketing.
"Tiene que ver con la pelea con el marketing que existe entre la producción lechera y la producción de estos sucedáneos", sostuvo.