El abogado Pablo Araya Zacarías, representante de la fundación internacional The Hind Rajab Foundation en una querella contra el ciudadano israelí Rom Kovtun, abordó el estado de la acción judicial por presuntos crímenes internacionales cometidos en la Franja de Gaza y destacó el voto disidente registrado durante su revisión en la Corte de Apelaciones de Santiago.
La exposición se realizó durante el seminario "Jurisdicción sobre crímenes contra el derecho internacional en Palestina y su persecución penal en Chile", organizado por el Centro de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.
La querella apunta a la presunta participación de Kovtun en hechos ocurridos en las inmediaciones del hospital Al Shifa, en Gaza. Entre los antecedentes presentados por la parte querellante figuran publicaciones en redes sociales atribuidas al ciudadano israelí durante sus actividades militares.
Para fundamentar la posibilidad de perseguir estos hechos ante tribunales chilenos, la acción invocó el artículo 6, número 8, del Código Orgánico de Tribunales, el Estatuto de Roma y los Convenios de Ginebra. La argumentación busca establecer la aplicación del principio de jurisdicción universal a presuntos crímenes internacionales cometidos fuera del territorio nacional.
El voto disidente en la Corte de Apelaciones de Santiago
La querella fue declarada inadmisible inicialmente por el 8° Juzgado de Garantía de Santiago. Sin embargo, en junio de 2026, la Corte de Apelaciones de Santiago revocó esa primera resolución y ordenó continuar la tramitación para discutir la competencia del tribunal.
Posteriormente, según lo expuesto por Araya Zacarías durante el seminario, una nueva resolución del 21 de octubre confirmó la inadmisibilidad de la acción por dos votos contra uno. El abogado destacó especialmente el voto disidente del abogado integrante Luis Hernández, cuyos argumentos consideró favorables a admitir la querella.
"Sé que es un voto de minoría, sé que no fue declarada admisible, pero finalmente son estos votos de minoría los que terminan haciendo una jurisprudencia a futuro". "Sé que es un voto de minoría, sé que no fue declarada admisible, pero finalmente son estos votos de minoría los que terminan haciendo una jurisprudencia a futuro".
Otro de los puntos discutidos fue la exigencia de acreditar un intento previo de iniciar acciones judiciales en Israel. Según planteó Araya Zacarías, este requisito constituye una dificultad para recurrir a los tribunales chilenos frente a denuncias por presuntos crímenes internacionales cometidos en otros países.
El debate sobre la jurisdicción universal y la Fiscalía
Durante su intervención, el abogado también abordó el papel del Ministerio Público ante denuncias relacionadas con posibles crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad. A su juicio, la Fiscalía debería desarrollar al menos diligencias preliminares para examinar los antecedentes de este tipo de presentaciones.
En ese contexto, destacó el principio jurídico de "extraditar o juzgar", además de la relación entre las competencias de los tribunales nacionales y la Corte Penal Internacional.
"La complementariedad no es una excusa para la inacción nacional", afirmó Araya Zacarías al referirse a la responsabilidad de los Estados frente a la persecución de crímenes internacionales.
Finalmente, el abogado sostuvo que los argumentos discutidos durante la tramitación de la querella podrían servir como referencia para futuras acciones penales en Chile, pese a que la presentación contra Kovtun no consiguió ser admitida.