La falta de radares meteorológicos y la mala planificación urbanística con estadios de alta capacidad, universidades y centros médicos en zonas aluvionales, fueron puestas en evidencia por varios expertos tras lo ocurrido en Las Condes.
Pese a que se sabía que venían lluvias con altas cantidades, la falta de instrumentos capaces de predecir la zona, hora y cantidad de agua que iba a caer, impidió dar un aviso con tiempo para evitar una tragedia mayor.
Allison Göhler instala la duda
Una de ellas es la meteoróloga de CHV, Allison Göhler, quien puso en duda que la isoterma cero alta haya sido la real causante de todo, avisando que habían obras de mitigación que debían hacerse, y no se hicieron.
“Yo sinceramente o creo que sea un tema de isoterma cero… A lo mejor se me van a venir las autoridades encima, pero estaban con la instalación de mallas dinámicas que quedó inconcluso, entonces se pudo hacer mejor”. “Yo sinceramente o creo que sea un tema de isoterma cero… A lo mejor se me van a venir las autoridades encima, pero estaban con la instalación de mallas dinámicas que quedó inconcluso, entonces se pudo hacer mejor”.
Luego explicó que “en ese momento la Isoterma 0 estaba a los 2.450 m.s.n.m. Una isoterma 0 normal para la fecha y estación. Dato informado por la estación de Farellones que marcaba -0.1°C a la hora del aluvión”.
Radares meteorológicos que Chile no tiene
“En Chile no hay radares meteorológicos”. “En Chile no hay radares meteorológicos”.
Con esa advertencia dada por el periodista meteorológico de Mega Alejandro Sepúlveda, se explicó por qué no se pudo avisar a la población en enero del 2026, cuando una destructiva lluvia causó inundaciones en Maipú, esta misma zona de Las Condes y otras precordilleranas.
Esta ausencia de instrumentos especializados que, en otros países, han logrado salvar vidas por avisos tempranos, es el constante clamor de expertos cuando suceden este tipo de tragedias.
“Podemos qué día lloverá, pero no cuánto ni a qué hora en una zona determinada, por lo que estamos así (manos en los ojos) dando nuestros pronósticos, porque no se ha querido invertir en radares”, señaló Gianfranco Marcone en Canal 13, momentos después de ocurrido el aluvión en Las Condes.
¿Qué es un radar meteorológico?
Un radar meteorológico es un instrumento electrónico que emite ondas electromagnéticas para localizar precipitaciones, medir su intensidad y calcular su movimiento en tiempo real.
¿Cómo funciona?
- Emisión y rebote: Una antena giratoria dentro de una cúpula protectora (domo) envía pulsos de energía al cielo.
- Retorno de señal: Cuando las ondas chocan contra partículas de agua, nieve, granizo o hielo en las nubes, una parte de la energía rebota (reflectividad) y regresa al radar.
- Interpretación: Un software especializado procesa la señal de vuelta y genera mapas a color que indican qué tan fuerte es la lluvia (desde lloviznas débiles hasta tormentas intensas).
Para qué sirve
- Detección de precipitaciones: Localiza con exactitud la lluvia, nieve o granizo en un amplio radio de distancia.
- Análisis de tormentas: Permite ver la estructura tridimensional de las nubes y seguir la trayectoria de huracanes o tormentas severas.
- Medición de vientos: Gracias a la tecnología Doppler, puede estimar la velocidad y la dirección del viento en las capas bajas de la atmósfera, ayudando a identificar cizalladura o riesgo de tornados.
- Alertas tempranas: Alimenta los modelos de pronóstico del tiempo para prevenir inundaciones y proteger a la población.