Nuevos antecedentes surgieron en el denominado Caso Muñeca Bielorrusa luego que Gonzalo Migueles, pareja de la exministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco, reconociera ante la Fiscalía que recibió pagos vinculados a gestiones relacionadas con un conflicto judicial de Codelco, asegurando además que la magistrada desconocía completamente esas operaciones.
De acuerdo con las declaraciones reveladas por distintos medios nacionales, Migueles admitió haber recibido cerca de US$15 mil por asesorías informales y contactos realizados en medio de la disputa legal. Sin embargo, insistió en que interpretó dichas acciones como “una paleteada entre amigos” y no como una actividad irregular.
El caso se enmarca dentro de la investigación conocida como “Caso Muñeca Bielorrusa”, causa que ha generado un fuerte impacto político y judicial debido a las indagatorias sobre eventuales influencias y gestiones vinculadas a tribunales superiores de justicia.
Gonzalo Migueles reconoció pagos en declaración ante Fiscalía
Según los antecedentes divulgados, Gonzalo Migueles declaró ante el Ministerio Público que sí recibió dinero por las gestiones realizadas, aunque sostuvo que nunca lo entendió como un soborno ni como tráfico de influencias.
“Creí que era una paleteada”, afirmó en su testimonio, en referencia a los pagos efectuados por el abogado Eduardo Lagos, quien también aparece mencionado en la trama investigativa.
En su declaración, Migueles detalló que realizó asesorías y contactos relacionados con el conflicto que involucraba a Codelco, aunque negó haber utilizado a Ángela Vivanco para influir en decisiones judiciales.
Además, sostuvo que la entonces ministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco no estaba al tanto de los pagos ni de las conversaciones que él mantenía en paralelo con empresarios involucrados en el caso.
Migueles busca desvincular a Ángela Vivanco de la investigación
Uno de los puntos centrales de la declaración de Migueles fue intentar separar completamente a Ángela Vivanco de las gestiones investigadas por Fiscalía.
El abogado aseguró que las conversaciones y asesorías fueron realizadas por cuenta propia y que jamás informó a Vivanco sobre los pagos recibidos. De esta manera, buscó reforzar la tesis de que la exsuprema no tuvo participación en eventuales irregularidades.
La situación ocurre en un contexto complejo para la exmagistrada, quien ya enfrenta cuestionamientos públicos y judiciales tras revelaciones sobre contactos con abogados, empresarios y operadores judiciales en diversas causas de alto interés económico y político.