En el marco de una jornada decisiva para los animales en Chile y tras varias sesiones postergando el debate, durante la noche del martes la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó en general, con 80 votos a favor, 41 en contra y siete abstenciones, el proyecto de ley que busca prohibir las carreras de perros en todo el territorio nacional. La iniciativa vuelve ahora a la Comisión de Medio Ambiente para su discusión en particular.
En paralelo, el proyecto que buscaba regular la actividad —estableciendo requisitos sobre la extensión de las pistas y la presencia de personal veterinario, además de sanciones monetarias para quienes no cumplieran la reglamentación— fue rechazado por 68 votos en contra, 50 a favor y 10 abstenciones, por lo que se archiva.
La sesión comenzó a las 19:30 horas, como parte de un acuerdo entre los Comités Parlamentarios, con la exposición del informe de la Comisión de Medio Ambiente respecto a la iniciativa que busca su prohibición, presentado en la instancia por la diputada informante Marisela Santibáñez. Luego se dio paso a la discusión, por un periodo de una hora.
Cumplido ese tiempo, se dio paso a la discusión del proyecto que busca la regulación de las carreras de perros, siendo presentado el informe de la Comisión de Agricultura por la diputada Gloria Naveillan, para inmediatamente dar paso a la discusión.
Tensa discusión: maltrato animal o tradición
Los argumentos a favor de prohibir las carreras de perros emitidos por los parlamentarios de oposición e independientes sostienen que estas prácticas corresponden a actos de maltrato animal debido a las lesiones que quedan en sus cuerpos, la ingesta de sustancias para mejorar su rendimiento y el posterior abandono del animal una vez ya alcanzado su periodo de mejor rendimiento. Asimismo, el proyecto vincula las carreras con las apuestas ilegales.
Por el contrario, los parlamentarios del oficialismo se manifestaron a favor de regular las carreras apelando a la tradición del campo y a no legislar para hacer "pagar a justos por pecadores", ya que existen galgueros que sí se preocuparían de sus animales.
En la misma línea, señalan que la prohibición de esta práctica daría paso a debatir en un fututo el fin del rodeo o incluso de las carreras de caballos y otro animales.
El debate logró que, por ejemplo, el diputado Hotuiti Teao cambiara de opinión y votara a favor de la prohibición de estas prácticas.
Los proyectos cruzados: prohibir o regular
La sesión partió abordando la iniciativa que establece la prohibición de las carreras de perros de cualquier tipo de raza en todo el territorio nacional (boletín 15387-12).
El proyecto establece penas privativas de libertad para quienes organicen o participen en carreras de perros, castigando a los condenados con presidio menor en su grado medio (541 días a 3 años). Asimismo, el tribunal dictará una multa de entre 20 a 40 UTM, además de la inhabilidad perpetua para tener animales.
La iniciativa también establece que los condenados no podrán acceder al beneficio de remisión condicional de la pena, es decir, no podrán evitar el cumplimiento efectivo mediante ese beneficio alternativo.
En el caso de quienes promuevan, faciliten o difundan las carreras por cualquier medio, se aplicará una multa que oscila entre 5 a 20 UTM.
Asimismo, se incorporó recientemente a la iniciativa una medida que establece que los animales rescatados quedarán al cuidado de organizaciones sin fines de lucro que se encargarán de la rehabilitación y tenencia responsable.
Por el contrario, otro proyecto de ley (boletín 12786-12) presentado en 2019 buscaba regular las carreras de perros aludiendo a una tradición.
La iniciativa exige prohibir entrenamientos abusivos, vetar apuestas ilegales y contar con un veterinario en cada evento para reportar eventuales maltratos.
En lo técnico, la moción pide pistas de 200 m más 100 m de frenado, suelo blando y patentes municipales. Las infracciones se sancionarán con multas de 10 a 50 UTM, cifra que se duplicará en caso de reincidencia.
Con el resultado de la votación, el proyecto que sanciona la organización de carreras de perros —presidio menor en su grado medio, multas de entre 20 y 40 UTM e inhabilidad perpetua para tener animales— continuará su tramitación en la Comisión de Medio Ambiente, instancia que deberá revisarlo en particular antes de que vuelva a la Sala. Mientras tanto, el proyecto de regulación que exigía pistas de 200 metros más 100 de frenado y la presencia de un veterinario en cada evento, queda descartado tras su rechazo.
Además, durante la sesión se votó una indicación al artículo 14 del proyecto de prohibición, referida a una norma de rango orgánico constitucional, la cual también fue rechazada —54 votos a favor, 65 en contra y siete abstenciones— y se archiva.