Presidente Kast pone suma urgencia a proyecto que acaba con multipropiedad de las Sociedad Anónimas Deportivas Profesionales
A través de un comunicado público, el Presidente José Antonio Kast anunció su decisión de poner suma urgencia al proyecto de ley que regula las Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP) con el fin de acabar con la multipropiedad de los clubes y regular a los representantes.
El proyecto (Boletín N° 10.634-29), presentado en la Cámara en mayo de 2016 por el senador Matías Walker (Demócratas), modifica la ley N° 20.019 (2005).
Desde el gobierno y con el respaldo de la ministra del Deporte, Natalia Duco, aseguran que "existe la firme convicción de que esta reforma es necesaria, ya que moderniza el modelo de propiedad y gestión del fútbol chileno, aumenta la transparencia y corrige los problemas de la ley vigente".
¿Cuál es el problema con las Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales?
La Ley N° 20.019, promulgada en 2005, introdujo en Chile el modelo de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP) con el objetivo de ordenar la administración de los clubes de fútbol, en un contexto marcado por deudas, quiebras y falta de regulación.
Este sistema permitió que las instituciones funcionaran como empresas, pudiendo generar recursos, atraer inversionistas y, en algunos casos, transar acciones en la bolsa. En ese contexto, las SADP pueden ser abiertas (cualquiera puede comprar acciones) o cerradas (se limita a unos pocos).
Con el paso de los años, el modelo ha sido objeto de críticas. Aunque buscaba mayor transparencia y control, especialmente en las sociedades abiertas fiscalizadas por organismos estatales, también ha significado una disminución en la participación de los hinchas en la toma de decisiones y no ha mejorado el escenario económico de los clubes.
En ese sentido, "los clubes han sido utilizados para fines comerciales" sostiene el boletín del proyecto, y al funcionar como SADP cerradas, la fiscalización se torna más compleja.
¿Qué cambios introduce el proyecto?
El proyecto busca que todas las sociedades anónimas sean fiscalizadas por igual por la Superintendencia de Valores y Seguros como si fuesen S.A. abiertas, otorgando mayor poder al ente regulador.
También permite a los clubes constituirse como personas jurídicas sin fines de lucro, pero sometidos a una debida fiscalización.
A ello, se suma acabar con los conflictos de interés en la propiedad de las Sociedades Anónimas Deportivas y dotar de mayor poder a los hinchas dentro de los clubes de forma ordenada y responsable económicamente, a través de la emisión de nuevas acciones que también podrán ser compradas por antiguos socios.