23 viñas del Valle de Colchagua fueron reconocidas por su gestión hídrica en el marco de la Vendimia 2026
La fiesta de la Vendimia 2026 realizada entre el 6 y el 8 de marzo en el Valle de Colchagua, región de O’Higgins, tuvo un motivo adicional para celebrar, puesto que el sector vitivinícola local progresa hacia la seguridad hídrica del territorio.
En concreto, fueron 23 viñas que midieron su Huella de Agua. Actualmente, se encuentran en proceso para obtener el nivel 1 del Certificado Azul, y avanzan en planes de gestión hídrica, tanto a nivel individual como territorial, para abordar el cambio climático y garantizar la sostenibilidad de la actividad productiva.
Por esta razón, en la localidad de Santa Cruz hubo un reconocimiento al trabajo realizado en los dos últimos años por las viñas, ya sean pymes o grandes empresas, en el contexto del proyecto “Gestión Hídrica Corporativa para el Sector Vitivinícola en el Valle de Colchagua”.
Gestión sustentable del agua
“En esta emblemática zona vitivinícola tenemos vocación de cuidado ambiental, y ahora estamos siendo pioneros en la gestión sustentable del agua de forma sectorial, colaborativa y con enfoque territorial”, comentó el gobernador regional de O’Higgins, Pablo Silva.
A su vez, la directora ejecutiva de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC), Ximena Ruz, mencionó que “uno de los mayores valores de esta iniciativa ha sido su enfoque colaborativo. La gestión del agua no puede abordarse de forma aislada: las decisiones de una viña impactan en los ecosistemas del valle y en la disponibilidad del recurso para sus comunidades”.
Uno de los primeros logros de la iniciativa fue el desarrollo y uso de una calculadora de huella de agua adaptada para el sector vitivinícola local, basada en la norma internacional ISO 14.046, y con la metodología del Acuerdo de Producción Limpia (APL) Certificado Azul. Luego de medir su huella de agua, 23 viñas adhirieron al Certificado Azul y se encuentran en proceso de certificación del nivel 1 de este APL.
El enólogo Sven Bruchfeld, gerente general de Viña Polkura en Marchigüe comentó que “poder medir nuestra huella de agua con herramientas validadas científicamente es algo que no habíamos hecho y que es, evidentemente, una ventaja. Por otra parte, exponernos a descubrir los problemas y desafíos que podemos tener es muy positivo. Esta mirada con lupa, si uno la quiere aprovechar para mejorar, es una gran oportunidad”.
Transferencia tecnológica
Para financiar proyectos de transferencia tecnológica, es que 14 viñas pymes recibieron $15.300.000, de este modo, son apoyadas para dar el salto desde la medición (nivel 1) a la gestión y reducción de su huella de agua (nivel 2).
Al mismo tiempo, a través de talleres con representantes del sector, de instituciones públicas, expertos técnicos y actores locales clave, se desarrolló un Plan Asociativo de Gestión Hídrica para el sector vitivinícola del Valle de Colchagua, una hoja de ruta con nueve metas estratégicas con un gran potencial de reducción de consumo y aporte de agua al territorio mediante acciones de conservación, eficiencia e incorporación de nuevas fuentes.
La iniciativa, conocida como Huella ColchAGUA, cuenta con el financiamiento del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de la región de O’Higgins, y es ejecutado por la ASCC de Corfo con la asesoría de Fundación Chile.