Fenómeno de El Niño 2026: Jaime Leyton advierte 60% a 70% de probabilidad de más precipitaciones en la zona central
Un nuevo escenario climático comienza a observarse para este año. Proyecciones internacionales anticipan el posible desarrollo del fenómeno de El Niño durante 2026, un evento que suele generar cambios relevantes en el comportamiento del clima en distintas zonas del planeta.
El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) advirtió sobre la eventual llegada de este fenómeno y señaló que podría tratarse de uno de los eventos más fuertes registrados a nivel global.
El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico, una condición que altera patrones climáticos y puede provocar distintos efectos como olas de calor, temperaturas extremas, huracanes, tormentas tropicales, sequías o inundaciones en diversas regiones del mundo.
En Chile, la situación podría tener efectos principalmente en la zona centro-norte y centro-sur del país.
Según explicó el meteorólogo de Mega, Jaime Leyton, el fenómeno podría influir en el clima entre las regiones de Coquimbo y La Araucanía, aunque descartó que se trate de un episodio particularmente intenso.
De acuerdo con el especialista, lo que actualmente se proyecta es la presencia de un evento de intensidad normal a moderada.
“Se habla de un niño normal a moderado, nada fuerte. Lo que se puede esperar en Chile es que se instale a finales de otoño con un incremento de precipitaciones en la zona central, con un 60% a 70% de probabilidad de que eso ocurra”, señaló Leyton.
El meteorólogo también planteó que este escenario podría extender ciertas condiciones propias del invierno hacia la primavera.
Según explicó, este comportamiento se mantendría dentro de lo normal o incluso levemente por sobre lo habitual en la zona central del país.
En ese contexto, las regiones que podrían experimentar estas condiciones serían principalmente Coquimbo, Biobío y La Araucanía, donde se podrían registrar mayores precipitaciones y un período más prolongado de condiciones invernales.