Más del 70% del trabajo doméstico que realizan mujeres en Chile es informal: “Ha sido históricamente invisibilizado”
Cada 8 de marzo vuelve a instalarse la discusión sobre el rol de las mujeres en el mercado laboral. Sin embargo, uno de los sectores que más sostiene la economía cotidiana —el trabajo doméstico y de cuidados— continúa funcionando en gran parte fuera del sistema formal.
En Chile, la ocupación informal alcanza cerca del 26% del empleo total, lo que equivale a más de 2,4 millones de personas que trabajan sin acceso pleno a seguridad social ni protección laboral, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
La situación es aún más crítica en el trabajo doméstico, donde la informalidad supera el 70%, afectando principalmente a mujeres.
Diversos estudios han intentado dimensionar el impacto económico de estas labores. Un informe impulsado por el Ministerio de Hacienda estima que el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado representa cerca del 19,2% del PIB ampliado en Chile.
Estas tareas son realizadas mayoritariamente por mujeres y, según el INE, ellas destinan en promedio más de dos horas diarias adicionales que los hombres a labores domésticas y de cuidado.
Para Catalina Kawas, fundadora de la plataforma DomestikCo, esta realidad evidencia una deuda histórica del mercado laboral con el trabajo de cuidados.
“Es una infraestructura social que permite que el resto de la economía funcione, pero muchas veces sigue operando en la informalidad, dejando a miles de mujeres fuera del sistema previsional y de protección social”, señala.
El fenómeno adquiere mayor relevancia en un contexto de envejecimiento de la población. Especialistas advierten que el crecimiento de la llamada “silver economy”, vinculada a los servicios de cuidado de personas mayores, hará que estas labores sean cada vez más necesarias en los próximos años.
Ante este escenario, han surgido iniciativas que buscan avanzar en la formalización del sector. Una de ellas es DomestikCo, plataforma chilena que permite gestionar contratos laborales, cotizaciones y cumplimiento de obligaciones legales para trabajadoras de casa particular.
La startup fue seleccionada recientemente entre las diez finalistas globales del Aurora Tech Award, reconocimiento internacional a emprendimientos liderados por mujeres que utilizan tecnología para abordar problemas estructurales.
Según Kawas, formalizar este tipo de trabajo no solo mejora las condiciones laborales de las trabajadoras, sino que también fortalece el funcionamiento del sistema económico al integrar plenamente una actividad que históricamente ha permanecido invisibilizada.