El presidente Gabriel Boric salió en defensa pública del ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, tras la revocación de visas por parte de Estados Unidos a tres funcionarios del Gobierno chileno, en un contexto marcado por tensiones diplomáticas relacionadas con el proyecto de cable submarino Chile-China Express (CCE).
Boric enfatizó la unidad del Ejecutivo, declarando que “el ministro Muñoz no anda nada solo. Está con nosotros, nosotros estamos con él y vamos a seguir trabajando por el bien de Chile”.
Tensión diplomática entre Chile y EE.UU.
La controversia se centra en el CCE, un ambicioso proyecto de fibra óptica submarina que busca conectar directamente Valparaíso con Hong Kong, impulsado por la empresa China Mobile.
Según el Departamento de Estado de EE.UU., este cable representa un riesgo para la seguridad regional y la infraestructura crítica de telecomunicaciones, acusando a los funcionarios involucrados de “dirigir, autorizar, financiar y brindar apoyo sustancial” a actividades que comprometen estos intereses.
Los afectados por la medida incluyen a Muñoz, el subsecretario de Telecomunicaciones Claudio Araya y el jefe de gabinete de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), Guillermo Petersen.
El gobierno chileno ha respondido con firmeza, enviando una nota de protesta y llamando a consulta al embajador estadounidense en Santiago, Brandon Judd.
A su vez, la ministra secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo, confirmó que el Presidente estaba al tanto de las advertencias previas de Judd sobre posibles sanciones, pero reiteró que Chile no toma decisiones bajo presión externa.