A menos de tres semanas del cambio de mando, la imagen oficial que acompañará durante cuatro años al nuevo Presidente ya abrió un flanco de controversia jurídica.
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A menos de tres semanas del cambio de mando, la imagen oficial que acompañará durante cuatro años al nuevo Presidente ya abrió un flanco de controversia jurídica.
El retrato de José Antonio Kast, difundido por la Oficina del Presidente Electo (OPE), ahora enfrenta una denuncia ante la Contraloría General de la República por un presunto incumplimiento de la normativa que regula la banda presidencial.
La fotografía será la que se instale en oficinas públicas, ministerios, municipios, reparticiones estatales y establecimientos educacionales una vez que el mandatario asuma el 11 de marzo.
Como ha sido tradición, su impresión y enmarcado se realiza en grandes cantidades para que esté disponible desde el primer día del nuevo gobierno, lo que implica el uso de recursos fiscales.
En ese contexto, el abogado Luis Mariano Rendón, presidente de la Fundación Memoria Histórica, presentó una denuncia formal ante el ente contralor cuestionando la legalidad de la imagen, específicamente por el diseño de la banda presidencial que luce el presidente electo en el retrato.
El retrato fue dado a conocer por la Oficina del Presidente Electo a través de un comunicado y de las redes sociales de Kast. Según la explicación entregada, la composición busca transmitir un mensaje de esperanza y superación.
“Este retrato presidencial es una declaración. Una imagen con sentido. El fondo principal es el cielo de Chile. Un símbolo profundo, transversal y reconocido por todos. ‘Puro Chile es tu cielo azulado’”, señaló el equipo del mandatario entrante.
El comunicado agrega que el verso del himno nacional “no describe únicamente un paisaje. Habla de claridad. Habla de esperanza. Habla de un país que se eleva después de la adversidad”.
En la escena, el Presidente aparece caminando hacia adelante, dejando atrás una tormenta que, según la explicación oficial, simboliza el período de crisis, desorden e incertidumbre que ha vivido el país.
“El paso adelante representa decisión. Representa avance. Representa movimiento frente a la adversidad. Es un Presidente que conduce hacia el futuro”, se detalla en el texto difundido por la OPE.
Respecto de la banda presidencial, la explicación oficial indica que “la banda presidencial con el Escudo Nacional bordado al centro responde a la tradición republicana más amplia de Chile”.
Añade que el escudo “ha sido siempre el símbolo del Estado soberano, utilizado por presidentes de diversas corrientes políticas como representación de la Nación y no de un gobierno”.
“El Escudo no pertenece a un sector, ni a una época: pertenece a Chile. Ubicarlo al centro no es apropiación política, sino reafirmación institucional”, concluye el comunicado.
En sus redes sociales, Kast acompañó la presentación del retrato con un video y un mensaje que invita a “dejar atrás la tormenta y dar un paso hacia adelante. Con esperanza y optimismo. #PuroChile”.
La controversia se centra en la presencia del escudo nacional en la banda presidencial que aparece en la fotografía.
Según la denuncia presentada por Rendón, ese diseño vulneraría lo establecido en el artículo 2° de la Ley N° 2.597, norma que regula los componentes de la banda presidencial.
Dicha disposición señala textualmente: “La Banda Presidencial se compondrá de tres fajas horizontales de igual anchura, de las cuales serán: azul la del borde superior, blanca la del centro y roja la faja la del borde inferior”.
De acuerdo con el abogado, en esa descripción no se contempla la incorporación del escudo nacional como parte del símbolo. Por ello, sostiene que agregarlo constituye una alteración no prevista por la ley.
En la presentación se indica que la Oficina del Presidente Electo, “organización de hecho no integrante de la administración del Estado”, fue la que dio a conocer la fotografía.
Sin embargo, se advierte que, por los usos y costumbres vigentes, la imagen oficial se imprime y enmarca por la administración saliente en grandes cantidades, lo que compromete el uso actual de recursos públicos.
La denuncia solicita que, mientras la Contraloría analiza el fondo del asunto, se adopte una medida provisional.
En concreto, pide que se oficie de manera urgente a la Presidencia de la República para que suspenda la impresión, reproducción y enmarcado de la fotografía.
La solicitud se fundamenta en el artículo 32 de la Ley N° 19.880, sobre Bases de los Procedimientos Administrativos, que faculta a la autoridad para adoptar medidas provisionales con el fin de asegurar la eficacia de la decisión que pueda recaer en el procedimiento.
Además, la presentación subraya que la vigencia de la Ley N° 2.597, pese a su antigüedad, fue refrendada por la Ley N° 20.537, publicada en 2011, que en su artículo 1° hace referencia a los símbolos patrios e invoca expresamente esa normativa histórica.
Tras ingresar la denuncia, Rendón explicó a El Desconcierto que la regulación de la banda presidencial no es un asunto menor.
“La Ley 2.597 se preocupó de regular las características de la banda presidencial, por lo tanto, si la ley se preocupó de ello, quiere decir que es un asunto relevante y que por tanto debe ser respetada”, afirmó.
Añadió que los símbolos nacionales, entre ellos la banda presidencial, “indican una continuidad del Estado, de la República, pese a los distintos cambios de gobierno”.
A su juicio, cuando se introducen elementos no contemplados en la norma, “de una u otra manera, se atenta contra esa señal de que la República de Chile sigue siendo la misma”.
El abogado sostuvo que no existe un vacío legal en esta materia. “Yo creo que no hay ningún vacío legal, lo que ocurre es que ha habido una cierta falta de cumplimiento de las disposiciones vigentes en materia de los símbolos nacionales y lo que corresponde es que esos usos se ajusten a las normas vigentes”, señaló a El Desconcierto.
Además, agregó que este podría convertirse en “un caso emblemático”.
Rendón también planteó que el respeto por la normativa debe ser una señal desde el inicio del mandato.
“Es importante que, además, el presidente entrante, desde el primer día de su gestión, incluso antes de asumir, tenga presente que, incluso en aspectos formales, su principal preocupación debe ser ceñirse a la Constitución y la ley en el ejercicio del cargo”, expresó.
En esa línea, afirmó que sería una señal relevante que el propio mandatario electo adapte la fotografía antes de un pronunciamiento del órgano contralor.
“Creo que sería una señal importante que él mismo, incluso antes de cualquier pronunciamiento de la Contraloría, entendiese que efectivamente hay una contradicción con la legalidad vigente y procediese a adaptar su fotografía presidencial a lo que ha sido establecido por la ley”, indicó.
El presidente de la Fundación Memoria Histórica recordó además que la ley que regula la banda presidencial data de 1912 y que su vigencia fue reafirmada en 2011, durante el primer gobierno de Sebastián Piñera, cuando se dictó la Ley N° 20.537, que en sus considerandos hace referencia a los símbolos patrios y a la normativa que los regula.
La Contraloría General de la República ya confirmó la recepción de la denuncia. Según la comunicación enviada al denunciante, el organismo analizará los antecedentes y realizará las gestiones necesarias para determinar la veracidad de lo expuesto.
La decisión del ente contralor será clave para definir si la imagen oficial deberá modificarse o si se mantiene tal como fue presentada.