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Playa argentina de Pinamar instala dos relojes públicos hechos a partir de 9.000 botellas plásticas recuperadas

Ambos relojes fueron construidos con madera plástica obtenida luego de un proceso de reciclaje. La propuesta opera con energía generada por paneles solares, indicando la hora y datos de temperatura y humedad, además, su objetivo es transmitir un mensaje de conciencia ambiental.
Por Pablo Oyarzún 6 de febrero de 2026 - 00:00

A más de 300 kilómetros del centro de la ciudad de Buenos Aires se encuentra la localidad costera de Pinamar, un destino turístico ideal para quienes buscan amplias playas, descanso y un sinfín de servicios disponibles.

Es en ese rincón de la costa atlántica fue donde la Cooperativa Reciclando Conciencia presentó dos relojes urbanos fabricados únicamente con materiales reciclados. En una acción llevada a cabo junto a Casio G-Shock fue posible mezclar diseño, innovación y conciencia ambiental

Foto: Noticias Ambientales

De esta forma, la propuesta que opera con energía generada por paneles solares, considera un modelo de triple impacto que incluye dimensiones sociales, ambientales y económicas. Ahora, el espacio público ha pasado a ser una plataforma visible para reflexionar sobre consumo y sustentabilidad.

Economía circular

Ambos relojes fueron construidos gracias a madera plástica obtenida luego de reciclar 9.000 botellas recuperadas. Esta alternativa resulta ser más resistente y duradera, la cual también es utilizada para fabricar, por ejemplo, mobiliario urbano.

Más allá de constituir un ícono de la cultura y estar ligado a una marca en particular, las piezas son una señal de que los residuos pueden insertarse sin problemas, generando valor agregado. Además, refuerza la idea de economía circular aplicada al diario vivir.

Ubicación estratégica

Los dispositivos muestran la hora y datos de temperatura y humedad, integrando tecnología con precisión. Así, se incorporan a la rutina de lugareños y visitantes. De esta manera, el mensaje de reutilización se entrega de forma concreta.

Uno de los relojes se encuentra en Boyero y Castaño, en Cariló. El segundo fue instalado en Avenida del Mar y Trirremes, en Pinamar.

Ambos puntos fueron imaginados como lugares de alto tránsito, donde vecinos y turistas interactúan espontáneamente. Así, las estructuras funcionan como puntos de encuentro y reflexión.

Conciencia ambiental

Desde una óptica ecológica, la idea promueve la reducción de residuos plásticos y su reutilización a largo plazo. Además, intenta sensibilizar acerca de la magnitud del desperdicio cotidiano.

En el ámbito social, da a conocer el trabajo local y cooperativo, reforzando la inclusión y el empleo ligado al reciclaje. La experiencia demuestra capacidad productiva y organización comunitaria.

Finalmente, en lo económico, es una prueba de que la gestión de residuos puede generar productos útiles, escalables y sostenibles, integrando innovación con desarrollo local.

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