A los 103 años falleció Adolfo Bañados Cuadra, exministro de la Corte Suprema y uno de los magistrados que asumió un rol central en las primeras investigaciones judiciales por violaciones a los derechos humanos tras el retorno a la democracia.
El máximo tribunal informó que el deceso se produjo en la madrugada del domingo 1 de febrero de 2026.
Bañados nació el 27 de septiembre de 1922 y desarrolló una carrera judicial de 50 años, ejerciendo funciones en todos los grados del escalafón.
Inició su trayectoria en 1948 como secretario judicial y notario conservador de Calbuco. Posteriormente fue juez del Juzgado de Letras de Yungay, del Segundo Juzgado del Crimen de Rancagua y del Segundo Juzgado del Crimen de Santiago.
En 1963 asumió como ministro de la Corte de Apelaciones de Temuco y, desde 1966, integró la Corte de Apelaciones de Santiago, tribunal que presidió entre 1984 y 1985.
Durante su paso por la Sexta Sala de ese tribunal tuvo una participación relevante en la revisión de medidas impuestas contra opositores políticos.
En 1984 emitió un voto de minoría a favor de acoger el recurso de amparo presentado por la exsenadora Julieta Campusano, a quien se le había prohibido el ingreso al país.
Ese mismo año, como presidente de la sala, intervino en recursos de amparo presentados tras la expulsión de dirigentes comunistas, los que finalmente fueron acogidos.
En septiembre de 1990 fue nombrado ministro de la Corte Suprema, cargo que ejerció hasta enero de 1998.
A lo largo de su trayectoria le correspondió investigar causas emblemáticas de derechos humanos, entre ellas el caso de los hornos de Lonquén y el asesinato del excanciller Orlando Letelier en Washington.
En este último proceso dictó la primera sentencia chilena por el crimen y condenó a los exjefes de la Dirección Nacional de Inteligencia, Manuel Contreras y Pedro Espinoza, a penas de cárcel.
En diciembre de 2022, la Sala Penal de la Corte Suprema rindió un homenaje al exministro con motivo de su centenario.