La justicia argentina ordenó la detención de Galvarino Apablaza para avanzar en su extradición a Chile, pero el operativo policial no logró ubicarlo en el domicilio donde se presumía que residía, lo que generó dudas sobre su paradero y abrió la posibilidad de una eventual fuga.
Según lo informado, el exdirigente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez Autónomo no fue encontrado en el inmueble que mantenía vigilancia policial mientras se tramitaba su captura. El procedimiento fue reportado durante esta jornada, generando incertidumbre respecto de una eventual fuga.
La orden de detención se enmarca en el proceso que busca su extradición a Chile, donde es requerido por causas vinculadas a hechos ocurridos en 1991. Entre ellas, se le atribuye participación como autor intelectual del asesinato del senador Jaime Guzmán, ocurrido en abril de ese año.
También se le vincula con el secuestro de Cristián Edwards, registrado en el mismo período, en uno de los casos más emblemáticos de la época.
Antecedentes del caso y situación en Argentina
Apablaza, conocido bajo la identidad de “Comandante Salvador”, ha permanecido fuera de Chile por décadas. En 2010 obtuvo asilo político en Argentina, durante el gobierno de Cristina Fernández, lo que frenó su eventual extradición en ese momento.
Sin embargo, su situación cambió recientemente. En febrero pasado, bajo la administración de Javier Milei, se resolvió retirarle la condición de refugiado, lo que permitió reactivar el proceso para su envío a Chile.
En ese contexto, la justicia argentina ordenó su detención, lo que motivó el operativo policial que finalmente no logró ubicarlo en el domicilio donde se presumía que residía.
Desde el Gobierno chileno, el ministro de Justicia, Fernando Rabat, señaló no contar con antecedentes sobre una eventual fuga. “Desde la perspectiva del Ministerio de Justicia, no nos corresponde intervenir en aquello que está radicado en Argentina”, indicó.
Por ahora, no se ha informado oficialmente sobre el paradero de Apablaza ni sobre nuevas diligencias para dar con su ubicación, en un caso que vuelve a poner en el centro la coordinación entre ambos países en materia judicial.